La jefa de los orcos

La expresidenta argentina trata de ser una pequeña distracción innecesaria.El presidente Javier Milei viene prácticamente regresando de su gira internacional dejando destellos de varias declaraciones que han resultado ser impactantes dentro y fuera de las fronteras de ...

  • La expresidenta argentina trata de ser una pequeña distracción innecesaria.

El presidente Javier Milei viene prácticamente regresando de su gira internacional dejando destellos de varias declaraciones que han resultado ser impactantes dentro y fuera de las fronteras de su país en los últimos días.

Recién desempacado y retornando a trabajar a la Casa Rosada, el presidente libertario se interpone a varios desafíos internos ante la decisión de retirar la discusión sobre la Ley Ómnibus en el Congreso y la lucha interna que lleva a cabo con un grupo de gobernadores que no han apoyado la causa del proyecto de gobierno que él intenta implementar en todo el territorio nacional. La pelea por el poder sin tenerlo del todo hace que se viva un estremecimiento social y económico para todos los que habitan un país completamente en la ruina.

A la par de eso, Milei entiende que, al querer cortar todo de tajo, el buscar frenar la crisis económica que dejaron los Fernández y bajar la inflación, se tienen que retirar subsidios, subir los precios de servicios, subir los impuestos y tomar medidas que le van a doler al ciudadano común que debe hacer frente a la vida real. Es por eso que en los últimos días se ha rumorado muchísimo sobre el estado de ánimo de la gente al tener que pagar más que antes por cosas que estaban subsidiadas o que tenían un precio regulado por el Estado. Crece la conversación sobre cuánto más aguantará una sociedad que estaba acostumbrada a que le escondieran las cosas y viviera de lo que el kirchnerismo maquillaba para que no se golpeara tanto la cabeza.

Y mientras la sociedad sufre el día a día de un cambio radical en absolutamente todo y el presidente Milei regresa esta semana a una Buenos Aires entrelazada en lo político, se hace presente el Día de San Valentín y el tan inoportuno regreso que está provocando la mal llamada  jefa de los orcos.

En efecto, mientras Argentina se olvida de lo que fue el albertismo o lo que dejó el kirchnerismo, hace su regreso inoportuno la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y trata de ser una pequeña distracción innecesaria cuando Milei lleva poco más de 64 días en la presidencia y cuando el enfoque total va dirigido a cómo salir de lo que dejó el movimiento K en Argentina por más de 16 años.

La jefa de los orcos, tal como la llama el periodista argentino Pablo Ignacio Rossi, regresó este 14 de febrero a querer ser cínicamente el centro de discusión en Argentina y dar su opinión mediante una carta titulada Argentina en su tercera crisis de deuda. Dicho texto consta de 33 páginas donde la exmandataria trata de explicar bajo su punto de vista diversos conceptos del pasado y del presente de su país con la llegada de Javier Milei a la presidencia de la República de Argentina.

El texto se lee controversial, pues hace saber que Javier Milei podría ser destituido y no terminar su presidencia. Asimismo, lo llama un showman-economista y le echa la culpa cínicamente de los cambios que trata de implementar en el país sin emitir una autocrítica de lo que ella dejó antes de que llegara el actual mandatario.

¿Cuál fue el fin de todo esto? ¿Fue buscar una desestabilización política o regresar a un escenario que ya no le pertenece? Puede ser.

La jefa de los orcos (kirchneristas) pretende regresar desde el olvido sin que nadie se lo haya pedido. Se lee lastimada, desesperada y cínica.

La señora no tiene autoridad moral alguna para pedir explicaciones después de cómo dejó a su país.

Milei, por su parte, me parece que sale reforzado de la publicación de la carta.

Que se ponga a trabajar.

Temas: