El Rolexgate
Las respuestas de todos los involucrados sembraron más dudas que respuestas.En noviembre pasado, la presidenta peruana Dina Boluarte comenzó a tener más que fricciones con el Ministerio Público liderado por la exfiscal general, Patricia Benavides. Las guerras de ...
- Las respuestas de todos los involucrados sembraron más dudas que respuestas.
En noviembre pasado, la presidenta peruana Dina Boluarte comenzó a tener más que fricciones con el Ministerio Público liderado por la exfiscal general, Patricia Benavides. Las guerras de poder y las acusaciones entre ambas mujeres poderosas cimbraron un clima político que trajo torbellinos dentro de la Presidencia y del Ministerio Público, resultando en la suspensión de Patricia Benavides como fiscal general y una pésima imagen para la titular del Estado peruano ante las denuncias sobre las muertes en las protestas del año 2023.
No es un secreto a voces que se busca cualquier detalle o cualquier paso en falso para que Dina Boluarte y sus funcionarios más cercanos sean investigados por la justicia, especialmente por la pugna sistemática que existe entre ambos bandos desde la fallida presidencia de Pedro Castillo, como también por las excesivas acusaciones, escándalos y actos de corrupción que no dejan de existir dentro del gobierno.
Dando una explicación sobre cómo no es sorpresa que salga una denuncia o acusación contra Boluarte o su gobierno, hace casi tres semanas atrás se hizo viral la filtración de una investigación que involucra principalmente a la presidenta, a personajes políticos y a establecimientos de joyas, con una trama de cuatro relojes Rolex, varios relojes de alta gama, joyas y la no declaración patrimonial correcta de Boluarte en torno a ingreso de dinero no reportado que tendría que ver con joyas finas o los mismos relojes de lujo ya mencionados. El viernes pasado, este hecho se hizo completamente trascendental ante el allanamiento de la residencia de la mandataria situada en el distrito limeño de Surquillo y las declaraciones confusas de ambos lados dejando más preguntas que respuestas sobre el paradero de los relojes y si el allanamiento fue conforme legal.
El caso, como tal, ya es denominado popularmente como Rolexgate.
Por el momento, no se sabe bien cómo es que el medio peruano La Encerrona tuvo acceso a dicha investigación, pero pareciera que alguien o algunos funcionarios del Ministerio Público buscaban que explotara una bomba en un sistema político que es frágil y que con cualquier chispa crea una crisis política que puede llevar a una vacancia, una dimisión o a un golpe de Estado.
Aunque la presidenta ha tratado en las últimas semanas de disminuir sus actividades públicas, minimizar el caso haciendo eco que sus relojes son en base a fruto de su trabajo de años y aseverar que la investigación podría tratarse de algo sexista o una persecución política, la realidad llevó a dar un manotazo dentro de su gabinete cambiando a seis de sus ministros, de los cuales dos renunciaron al hacerse trascendental el Rolexgate. También, ya fue citada Boluarte a comparecer ante el Ministerio Público para explicar el paradero de los relojes y cómo los compró u obtuvo.
Dentro del caso, se sabe que el gobernador de Ayacucho compró un reloj Rolex el día del cumpleaños de la mandataria peruana, sin embargo, asegura no haberle regalado nada. También, hay trama con otros gobernadores y posibles obsequios a la jefa de Estado peruana.
Y mientras esto sucede, dos mociones de vacancia no prosperaron en el Congreso dejando viva y con poder a Dina Boluarte, la cual tiene el respaldo del Poder Legislativo por pura conveniencia e intereses políticos compartidos.
Pase lo que pase, dudo que Boluarte dimita a la presidencia. La investigación tendrá poder y trascendencia, pero con el fuero político todo quedará como una trama de corrupción más sin mayor efecto.
