¿El momento ruso después del desastre?
En los primeros días de enero, se hizo viral la noticia de un bombardeo con misiles HIMARS a una escuela que servía como depósito de armamento/dormitorio cerca de la ciudad de Makiivka, Donetsk, donde se presume que más de 89 soldados rusos murieron y más de un ...
En los primeros días de enero, se hizo viral la noticia de un bombardeo con misiles HIMARS a una escuela que servía como depósito de armamento/dormitorio cerca de la ciudad de Makiivka, Donetsk, donde se presume que más de 89 soldados rusos murieron y más de un centenar quedaron heridos. Dicho suceso no pudo ser para nada escondido o desmentido por el Ministerio de Defensa de Rusia, pues incluso blogueros prorrusos y corresponsales de guerra confirmaron el hecho, como también hicieron sentir su crítica ante la brutal masacre que fuerzas movilizadas —la mayoría— sufrieron empezando 2023.
Automáticamente después de esto, el Ministerio de Defensa de Rusia salió casi cinco días seguidos a declarar que se había eliminado a cientos de soldados ucranianos, misiles, tanques, equipos de artillería y sistemas militares provenientes de Occidente, sin ningún sustento o prueba de lo supuestamente acontecido. Pareciera que tanto le dolió a Rusia, que tuvo que mentir o inflar los números que había conseguido en esos días.
Ante esto, presentí que se venía un bombardeo masivo en Ucrania o una serie de ataques fuertes en Donetsk o Lugansk, pero la lógica me llevó a que Donetsk es la obsesión o la necesidad de Rusia para los próximos meses. Estaba completamente seguro que Rusia haría pagar a Ucrania por lo sucedido en Makiivka y por los complicados momentos que el país invasor ha tenido al no poder capturar la ciudad de Bajmút.
Dicho lo anterior, en dos semanas hemos podido apreciar tres grandes reveses para Ucrania: 1. El grupo mercenario ruso Wagner y ejército ruso fueron capaces de capturar el pueblo de Soledar en la región de Donestk. Poblado que queda a 11 kilómetros al norte de Bajmút y el cual tiene una población de 10 mil habitantes. Con esto, se está tratando de rodear de sur, este y norte a Bajmút para poder capturarla lo más pronto posible. El mayor crédito se lo llevan los mercenarios rusos.
2. El pequeño bombardeo de hace unos días a infraestructura energética crítica ucraniana y la destrucción de un edificio civil en la ciudad de Dnipro, Dnipropetrovsk; donde van más de 40 fallecidos y varios heridos. Sobre el edificio, existe una disyuntiva sobre si fue un misil ruso o un misil de defensa ucraniano que impactó en el recinto.
3. La caída de un helicóptero gubernamental cerca de Kiev al lado de una guardería.
En estos momentos, creo que Rusia está echando todo lo que tiene y ahora necesita sí o sí la ayuda del grupo Wagner para lograr el objetivo de avanzar en Donetsk. El Kremlin necesita reconocer que sin Yevgueni Prigozhin y su grupo de mercenarios, el ejército ruso no podría tener un avance medianamente sólido en el Donbas. Porque si hablamos claro, el grupo Wagner ha sido capaz de tener mejores números que el mismo ejército ruso, especialmente desde la movilización de más de 300 mil personas en Rusia.
Rusia sabe perfectamente que se vienen tres meses de frío, nieve, lodo y una defensa ucraniana que puede dar sorpresas en cualquier momento. Se tiene que preparar para una larga guerra y bastante costosa.
El momento y el avance lo tiene Rusia. Es por eso, que Occidente se apresura a enviar mejor equipo militar a Ucrania. Se ve en los últimos días.
Es más, se habla que Estados Unidos apoyaría con mejor equipo a Ucrania para bombardear o recuperar Crimea. Habría dado luz verde.
Si es así, entonces la guerra escalaría todavía más.
Gancho al hígado
Con el paro nacional peruano y las protestas masivas en Lima, ¿cuánto más podrá resistir el gobierno de Dina Boluarte? O se adelantan más las elecciones presidenciales o se tiene que ir la presidenta.
