El debate Harris-Trump

El republicano se burló de Biden y luego terminó apabullado. En pocas palabras, le dieron un kamalazo.El martes 10 de septiembre era una fecha muy esperada para muchos en Estados Unidos. El segundo debate presidencial del año estaba confirmado y marcado en el ...

  • El republicano se burló de Biden y luego terminó apabullado. En pocas palabras, le dieron un kamalazo.

El martes 10 de septiembre era una fecha muy esperada para muchos en Estados Unidos. El segundo debate presidencial del año estaba confirmado y marcado en el calendario electoral del país más poderoso del mundo. La cadena ABC sería la encargada de llevar a cabo y moderar el debate entre los dos actuales candidatos presidenciales en el National Constitution Center de la ciudad de Filadelfia.

El boom electoral, la terrible división entre el pueblo estadunidense y la reciente noticia sobre la postulación de Kamala Harris, marcaban una especie de morbo en saber qué pasaría cuando los candidatos se vieran cara a cara y se enfrentaran en un debate de más de 90 minutos. El escenario estaba listo. Los candidatos aceptaron debatir con las reglas acordadas por la cadena ABC y anunciaron su participación a mediados del mes de agosto.

Los candidatos llegaban al debate presidencial casi empatados en la mayoría de encuestas nacionales. Un punto, dos o el mismo porcentaje significaban un empate técnico. En los Swing States, Kamala Harris le sacaba a Trump uno o dos puntos en cuatro estados, mientras que Donald Trump lo hacía en tres estados y con los mismos puntos porcentuales de diferencia.

La diferencia que Harris llegó a tener de cuatro o cinco puntos en las encuestas nacionales desde finales de julio hasta casi la última semana de agosto se cayó abruptamente. El furor de la campaña de Harris se había apagado después de semanas de apoyo y de saberse la decisión de Biden sobre abandonar la carrera presidencial.

Así pues, los preparativos culminaron y la noche del martes llegó para hacerse historia dentro de la política estadunidense. El segundo debate presidencial de este 2024 duró 105 minutos y fue visto por 67.1 millones de personas. Un 31% más que el debate de junio entre Trump y Biden.

Si bien Kamala Harris titubeó en los primeros diez o quince minutos del debate, su saludo de manos que casi negaba Trump fue el encargado de dejar en claro quién estaría dominando la noche. Harris se encargó de provocar a Trump, de hacer caras de ironía, sorpresa y burla, como también, se encargó de responder a los ataques de Trump con una retórica estudiada y preparada por su equipo. Asimismo, aunque no fue perfecta y no respondió a algunas de las preguntas, supo evadirlas atacando al candidato republicano. Su estrategia funcionó, pues a Trump nunca se le vio cómodo respondiendo o convenciendo con sus mentiras al televidente.

Los moderadores Linsey Davis y David Muir se encargaron de desmentir y revisar casi todos los comentarios o las mentiras que decía Donald Trump durante el debate; algo que casi no se hizo con la candidata demócrata. Por ahí parecía que se le daba una ligera ayudadita a Harris, o eso percibí, pero también Trump nunca se ayudó en la mayoría de sus comentarios.

Yo no sé si realmente el candidato republicano tenía una estrategia o si se preparó del todo. Y si lo hizo, no pareció de tal manera. Se burló de Biden en junio y terminó apabullado el martes. En pocas palabras, le dieron un kamalazo.

Después de todo esto, yo dudo que vaya a haber un tercer debate. No le conviene a Trump.

Los esfuerzos se concentrarán en los mitines, donaciones y cómo se mueven las encuestas en las próximas semanas. Creo que Harris subirá algunos puntos, pero no muchos.

La actual vicepresidenta ganó el debate, pero está todavía lejos de ganar la presidencia. Tiene muchas posibilidades, pero debe convencer a los indecisos en lo que resta de la contienda. Su figura debe de ser más conocida. Como vicepresidenta no lució.

Temas: