¿ATACMS a Ucrania?

A principios de este 2024 se debatía mucho sobre si Estados Unidos debía suministrar misiles ATACMS a Ucrania. Existía la posibilidad, pero la Casa Blanca sabía que corría el riesgo de que el gobierno ucraniano los usara para atacar objetivos militares en suelo ruso, y ...

A principios de este 2024 se debatía mucho sobre si Estados Unidos debía suministrar misiles ATACMS a Ucrania. Existía la posibilidad, pero la Casa Blanca sabía que corría el riesgo de que el gobierno ucraniano los usara para atacar objetivos militares en suelo ruso, y no para defenderse o atacar posiciones rusas dentro de territorio ucraniano.

La administración bidenista siempre ha pedido a los ucranianos usar toda munición y todo misil estadunidense dentro de Ucrania, pero la realidad es que el país invadido poco o casi nada ha respetado la encomienda estadunidense ante lo que sucede ya en más de 790 días de invasión.

Estados Unidos ha tratado de no cruzar las invisibles líneas rojas de las que tanto ha hablado Rusia desde hace ya algunos meses. Rusia amenaza a Estados Unidos y Occidente de graves consecuencias si continúan suministrando apoyo económico, militar y de inteligencia a Ucrania, pero, sinceramente, parece que nada se escucha o poco importa lo que pueda suceder.

Ucrania es prácticamente dependiente de lo que Estados Unidos y la OTAN puedan aportar a su causa armamentista. Se sabe desde hace tiempo y el mismo presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha declarado que su país vecino ya no cuenta con una producción nacional, pues mucha de ella quedó destruida en los primeros meses de la invasión rusa o mediante la inteligencia recabada que terminó en bombardeos a objetivos armamentistas y militares ucranianos. Mucho de lo que queda como armamento, drones o artefactos es de la era soviética, reservas que quedaron o una pequeña producción rudimentaria que ha sido diseñada a la par de este conflicto militar.

Recientemente, se ha podido apreciar que toda la cobertura mediática se viró hacia Israel e Irán. Casi todos los medios dejaron de cubrir el tema Ucrania-Rusia después de la muerte de Navalni y la victoria presidencial de Vladimir Putin. Ucrania dejó de ser importante y se volvió a estancar ante los avances rusos. Es muy obvio que Ucrania no tiene la misma capacidad como Rusia en lo militar. Es por eso que en las recientes semanas se veía con mucha preocupación el avance ruso en el sureste ucraniano y el corto suministro de armamento con el que contaba Ucrania. El mismo presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, hablaba sobre la preocupación de no tener suficientes misiles y defensas aéreas. Daba por hecho que, si todo seguía así, entonces la defensa ucraniana podía colapsar.

La Casa Blanca sintió presión y se concentró parcialmente en el problema de Israel, dejando a Ucrania en un limbo.

La presión se sintió en Washington, pero, al final, se pudo aprobar una ayuda de 61 mil millones de dólares para Ucrania.

Esto podrá seguir ayudando a armar a una Ucrania que necesita a Estados Unidos casi en su totalidad. El armamento aprobado se enviará de manera exprés en los próximos días para contar con un suministro de aproximadamente seis meses. Así se hace saber.

Sobre los ATACMS, el mandatario estadunidense autorizó de manera secreta en febrero el envío de dichos sistemas de misiles, los cuales ya fueron utilizados el pasado 16 de abril de manera objetiva atacando Crimea. La decisión de suministrarlos se basa en que Rusia utiliza misiles norcoreanos en Ucrania.

Aunque esto causa sorpresa, sí me parece que tarde o temprano Biden aceptaría suministrar los ATACMS.

A Rusia, por su parte, sí le preocupa que Ucrania cuente con ATACMS, especialmente porque es una nueva amenaza para sus puntos militares dentro y fuera de Ucrania. No es cualquier cosa.

Temas: