Escándalo en Carolina del Sur

Sorprende que en México no se levante el polvo frente a cambios legislativos ultraconservadores.

Aquel estado integrante de la Unión Americana tiene ahora un gobernador, Henry McMaster, que está luchando por cambiar las leyes estatales, con la finalidad de establecer la protección a la vida humana a partir del momento de la fertilización. Por supuesto, no existen bases científicas que permitan equiparar a una célula recién fertilizada con una persona, de hecho lo único similar (no igual) es la información genética, pero resulta obvio que una persona es mucho más que un cúmulo de información genética. Tiene que encontrarse ya expresada —dicha información— en términos de un organismo complejo para presentar las bases mínimas que permitan la conciencia, y entonces quizá exista una persona.

Por aquellos lugares, la sola pretensión del conservador gobernante significa francamente un escándalo, porque podría ocasionar que las convicciones religiosas de ese señor, conduzcan a que muchas personas tengan impedimentos para acceder a las técnicas de reproducción asistida, por citar un ejemplo.

Por supuesto, estos hechos se facilitan en el escenario de un gobierno federal no sólo conservador, sino francamente ignorante como el del señor Trump, que no cesa de manifestar su torpeza sin límite y la carencia de la más elemental formación académica. Los contrapesos en el gobierno norteamericano se están manifestando ya claramente impidiendo que aquella administración incurra en excesos absurdos, y seguramente la ridícula pretensión del gobernador de Carolina del Sur va a enfrentarse a una pared legislativa que impedirá el atropello de los derechos reproductivos de miles de personas.

Lo que sorprende es que acá en nuestro querido México, donde presumimos de gobiernos laicos conducidos por personajes con un mínimo de formación y cultura, ni siquiera se levante polvo frente a cambios legislativos ultraconservadores, como el que consiguió “JaviDu” antes de darse a la fuga de nuestro bello estado de Veracruz, y que le otorga también condición de persona humana a un óvulo recién fertilizado. Así que el personaje no solamente es un ratero consumado y de una astucia fuera de lo racional sobre el planeta, en vista de que nuestras fuerzas policíacas han sido incapaces de localizarlo, sino que es un defensor, también consumado, de los preceptos religiosos católicos que nos quieren hacer pensar que esos argumentos son racionales; y no solamente en Veracruz; hay por lo menos otros quince estados a lo largo y ancho de México que han modificado sus constituciones en ese sentido; y por alguna mala casualidad, han sido gobernadores que están siendo señalados por inenarrable corrupción, o son prófugos de la justicia. ¿Se estarán curando en salud, antes de dejar sus cargos para que el señor cardenal o el cuerpo de obispos les otorguen el perdón de forma anticipada? No lo sé, pero insisto... triste coincidencia.

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