¿Qué van a celebrar?

No hay límites para el deterioro, siempre se puede estar peor.

Mario Vargas Llosa

El anuncio es contundente: “La presidenta Claudia Sheinbaum celebrará el segundo aniversario de su triunfo electoral con un informe nacional este domingo 31 de mayo. El evento principal se llevará a cabo a las 10:00 en el Monumento a la Revolución y continuará con una jornada simultánea en las 32 entidades federativas del país”.

O sea que no sólo tenemos las dos o tres horas que ocupa en las mañanas en Palacio Nacional, sino que hoy escucharemos en vivo y a todo color, en la CDMX y en todas las capitales de los estados, en cientos de reproductoras, en televisión y en las redes, un recuento de sus triunfos y de cómo ha llevado la 4T a niveles nunca soñados en nuestro país.

Y no puedo hacer otra cosa que sorprenderme por la señora Presidenta; ella es la que lleva la antorcha de ese mamotreto que se llama 4T, nacida de la loca imaginación del hombre que ya no está aquí, y que desde antes de actuar se consideró héroe nacional, a la altura de Hidalgo o Juárez. Con ese escudo: 4T, vimos desde 2019 la destrucción del país en todos los órdenes, y el fracaso de instituciones que en un momento fueron adecuadas, como Pemex, CFE, Inai, Inegi y el INE.

Y hoy, dos años después, la señora Presidenta nos quiere convencer de que sus dos años del segundo piso de la 4T han sido exitosos. De entrada, en las sesiones de Palacio, todos pueden observar el deterioro evidente de la señora Presidenta después de esos dos años de desmañanadas, dos años de enfrentar la realidad con mentiras, dos años de forzar la sonrisa, de perder la calma, de acusar a todos, de llegar al extremo de prohibir que se publiquen y se comenten los acontecimientos del país —lo que viola la Constitución—. 

Cuando la señora Presidenta nos prohíbe ver lo que pasa en México, nos pide que no veamos cómo en esos dos años sigue la violencia, el crimen, la corrupción, los miles de asesinatos, los miles de desaparecidos, los niños robados, la trata de personas, el cobro de piso, la falta de medicinas, el fracaso total que está llevando a México a la ruina física, económica y sobre todo moral.

Porque las consecuencias de estos años de deterioro llegan a todos los rincones del país: todos los ciudadanos vivimos mucho peor que antes de 2018, por eso vuelvo a peguntar ¿qué va a celebrar?

En estas últimas semanas ha sido notable la desfachatez de la señora Presidenta al manejar los delitos Rubén Rocha Moya y las imputaciones a la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos.

A pesar de las múltiples evidencias de corrupción, connivencia con los cárteles, violencia y muertes, Rocha Moya no ha sido investigado (“no hay indicios”), mientras que a Campos la quieren culpar por traición a la patria, un ejemplo más de corrupción en la justicia. 

Como quiera que sea, el hecho es que todos estamos hartos, lo vemos en las noticias, sí, pero también en las conversaciones familiares, con los amigos, aún en la calle, la crítica y el rechazo que tenemos los ciudadanos, por lo que resulta grotesco que la señora Presidenta convoque hoy a los mexicanos para que escuchemos los triunfos del “segundo piso” de la 4T.

Pero dejando a un lado la amenaza de este “informe”, vale la pena voltear hacia otro lado, para saber qué está ocurriendo con los demás partidos y qué podemos esperar. De entrada, Somos México ya “casi” está reconocido, pero el peligro continúa porque Morena rige el INE, y con eso todo puede suceder. Ya escribí sobre los potenciales del Partido Interacción Empática PIT, Partido PAZ, México tiene vida A.C. y Agrupación Política Nacional Que Siga la Democracia, pero creo que aún hay mucho por hacer.

¿Dónde están los líderes de los partidos que interesen a los ciudadanos para que vayan a votar?, hace unos días vi a Luis Donaldo Colosio Rojas hablar con enjundia, con razones y con dignidad. ¿Dónde están las convocatorias para que participen activamente y ofrezcan soluciones?, he visto algunos desplegados de PRI y PAN, pero…

Aún falta mucho, pero tenemos muy poco tiempo; mientras seguiremos oyendo las fantasías, mentiras y agresiones de la 4T.