La pérdida de la audición no afecta mi salud
MITO La pérdida de la audición es un problema, pero no afecta mi salud. Los problemas de audición son cada vez más comunes, sobre todo en esta época en la que tanto en la radio como en la televisión y en muchos espectáculos la intensidad de los sonidos es muy grande; ...

Rafael Álvarez Cordero
Viejo, mi querido viejo
MITO
La pérdida de la audición es un problema, pero no afecta mi salud.
Los problemas de audición son cada vez más comunes, sobre todo en esta época en la que tanto en la radio como en la televisión y en muchos espectáculos la intensidad de los sonidos es muy grande; independientemente de esto, una buena parte de la población sufre pérdida progresiva de la audición. Y frente a este problema, muchos individuos consideran que no afecta a su salud, y no hacen nada para corregirlo.
CONSECUENCIA
El equilibrio entre las funciones visuales y auditivas es importante, y si se tiene una pérdida de la audición, pueden existir problemas de equilibrio, y en las personas mayores pueden ser la causa de tropiezos o caídas.
Por otra parte, la comunicación humana es esencial, y con la pérdida de la audición la interacción cotidiana con familiares y amigos, y las relaciones en el trabajo y demás pueden afectarse porque quien no escucha bien puede interpretar erróneamente los mensajes que envían quienes le dirigen la palabra.
El aislamiento derivado de la falta de audición puede ser más importante a medida que avanza la edad, y eso afecta profundamente los últimos años de vida de muchas personas que prefieren evitar el contacto humano y dejan de asistir a reuniones o encuentros familiares. Por otra parte, en la Universidad Johns Hopkins se hizo un estudio que muestra que la pérdida de audición puede aumentar el riesgo de padecer demencia; en un estudio sobre 639 personas de entre 36 y 90 años, 125 estaban afectados de una ligera deficiencia auditiva, 53 estaban moderadamente sordos y seis de ellos padecían de una pérdida importante del oído, y encontraron 58 casos de demencia, entre los cuales 37 con mal de Alzheimer.
REALIDAD
La realidad es que todos los órganos de los sentidos son importantes, pero en la vida diaria, la comunicación verbal/auditiva es esencial. La pérdida de la audición no es un asunto de viejos, porque se sabe que ocurre en todos los grupos de edad y la mayoría (65%) es gente de menos de 65 años. Los intentos para corregir la pérdida de la audición han sido múltiples en todas las épocas, y podemos recordar las “trompetas auditivas” que inútilmente utilizó Beethoven, los voluminosos audífonos ocultos en la cabellera, hasta la “silla acústica” creada para el rey Juan Vi de Portugal a principios del siglo XIX. La realidad es que si se tiene falta de audición, un estudio adecuado permitirá la utilización de equipos que corrigen el problema y devuelven una audición a niveles adecuados. La tecnología actual permite ofrecer los mejores resultados con auxiliares auditivos pequeños y eficientes.
Los temores o resistencias a usar estos aparatos, señalando que “envejecen” a quien los usa, no tienen fundamento; hoy existen en el mercado buenos equipos auditivos que permiten, a quien tiene problemas auditivos, seguir en contacto con el mundo que nos rodea.