“La andropausia no existe”
Los hombres, como las mujeres, tienen una importante relación entre el crecimiento y desarrollo y la actividad de las hormonas masculinas y femeninas.MITO “La andropausia no existe”. Los hombres, como las mujeres, tienen una importante relación entre el crecimiento ...

Rafael Álvarez Cordero
Viejo, mi querido viejo
- Los hombres, como las mujeres, tienen una importante relación entre el crecimiento y desarrollo y la actividad de las hormonas (masculinas y femeninas).
MITO
“La andropausia no existe”.
Los hombres, como las mujeres, tienen una importante relación entre el crecimiento y desarrollo y la actividad de las hormonas (masculinas y femeninas). Cuando el tiempo pasa, estas hormonas disminuyen y eso se conoce como menopausia en la mujer, y si se habla de los hombres se llama andropausia, pero muchos hombres se niegan a aceptarlo.
CONSECUENCIA
Si un individuo niega que después de los 40-50 años hay una disminución de las hormonas masculinas, se puede privar de los tratamientos relacionados con esta situación, que ocurre en todos los seres humanos.
REALIDAD
Una de las maravillas del crecimiento y desarrollo de los seres humanos es la aparición de hormonas que identifican y caracterizan a quien es hombre, así como identifican y caracterizan a quien es mujer. Todos nos admiramos de este niño que de pronto crece y tiene voz ronca o a esa niña que cambia su figura por días y se convierte en jovencita.
De la misma manera, cuando el tiempo pasa, esas hormonas que hicieron que la joven fuera mujer, pudiera ser madre y demás, se van acabando y surge la menopausia y, del mismo modo en los hombres, surgen cambios por la disminución de sus hormonas, y eso se llama andropausia.
Al disminuir la cantidad de testosterona se verán reducidas, por ejemplo, el número de erecciones espontáneas (por ejemplo, las que ocurren durante el sueño). Igualmente, puede darse una disminución del deseo sexual o disfunción eréctil, pero, en cualquier caso, es un proceso paulatino, de modo que no notaremos que el deseo cae drásticamente de un día o de un mes para otro. Se calcula que el nivel de testosterona a partir de los 30 años de edad puede reducirse en torno al 1% cada año y ese porcentaje se acrecienta gradualmente a partir de los 45 años.
La andropausia puede asociarse con disminución de la masa ósea y muscular, y con la disminución del vello capilar, pero, además, los niveles bajos de testosterona pueden alterar el estado de ánimo, generalmente con sensación de tristeza. También, y aquí sí se cumple el mito del “macho alfa”, el hecho de tener este síndrome puede causar disminución de la autoconfianza, creyendo que con menos testosterona son menos hombres. Si el síndrome de carencia se vuelve muy agudo, podría desencadenar en una depresión.
El tratamiento, si el individuo comienza a sentir estos síntomas, es acudir al médico, quien valorará los niveles de testosterona e indicará los productos adecuados. Venturosamente, este problema sí se puede resolver satisfactoriamente.