¡Imagina!

Estamos en un México irreconocible, un México enemistado contra sí mismo.

Rafael Álvarez Cordero

Rafael Álvarez Cordero

Viejo, mi querido viejo

La imaginación es el poder del hombre sobre la naturaleza.

                                                                  Wallace Stevens

¿Ya estamos en 2023!, presenciamos anoche a través de la televisión y hoy en los diarios las manifestaciones de júbilo y buenos deseos en todo el mundo, cantos, fiestas, luces, globos, lo mismo en Australia que en América, lo mismo en grandes mansiones que en casas humildes, lo mismo católicos en Navidad que judíos en Janucá o creyentes en las “limpias”. En estos días, los comercios estuvieron abarrotados y los compradores desafiaron el frío o la nieve para comprar ese regalo especial para un ser querido; por 24 horas, el mundo entero sonrió.

Y ya es día 1º, es posible que tú, estimado lector, leas estas líneas un poco más tarde porque tuviste que dormir más para reponerte y, ya con calma, después de recuperar fuerzas con un sabroso desayuno, pienses: ¿y ahora qué?

Como dice Joan Manuel Serrat: “El sol dice que llegó el final/ por una noche se olvidó/ que cada uno es cada cual./ Vamos bajando la cuesta/ que arriba en mi calle/ se acabó la fiesta”; ciertamente, la fiesta acabó, y tenemos que revisar lo que ocurrió en el ya muerto 2022, para pensar qué vamos a hacer en 2023.

Voltear hacia lo que ocurre en el mundo no es estimulante: guerras, hambre, inundaciones, sequías, muerte, mandatarios llenos de rencor y de armas, violencia sin fin.

Y aquí estamos en un México irreconocible, un México enemistado contra sí mismo, un México dividido por el odio generado cada mañana en Palacio Nacional y viaja como un río de lodo por todo el país, un odio que ha enfrentado a mexicanos contra mexicanos, odio apuntalado por una corrupción de dimensiones gigantescas y por decisiones aberrantes que violan las leyes, la Constitución y el sentido común.

El resultado de estos cuatro años es simple y terrible: la peor economía en décadas, la peor atención a la salud, la peor inseguridad, el mayor crecimiento de la pobreza, el mayor deterioro del medio ambiente, caos en la educación, la ciencia, la investigación, las artes, todo apuntalado por la desinformación y la mentira que sale del Salón Tesorería.

Y entonces es cuando viene a la mente la imaginación; recordemos que todo lo que hay en el mundo, desde las tortillas hasta los viajes espaciales, nació y nace de la imaginación de un ser humano; la imaginación cambió y cambia al mundo, y los avances en cultura, ciencia, tecnología, así como las leyes, la democracia, el progreso, surgen de la imaginación.

Hoy tenemos que imaginar, todos podemos hacerlo; en octubre de 1971 John Lennon escribió Imagine (Imagina), que nos dice grandes verdades: “Imagina que no hay paraíso/ es fácil si lo intentas/ No hay infierno debajo nuestro/ y arriba, sólo cielo/ imagina a toda la gente viviendo el presente!”… “Nada por lo cual matar o morir/ y tampoco ninguna religión”… “Imagina a toda la gente, viviendo en paz”… “Imagina que no hay necesidad de codicia ni hambre/ una hermandad humana”… “Imagina a toda la gente/ compartiendo todo el mundo”. “Quizás digas que soy un soñador,/ pero no soy el único./ Espero que algún día te unas a nosotros y el mundo será uno solo”.

Lo que quiero compartir en este primer día del año es importante y vital: sí podemos imaginar un México diferente y mejor, podemos imaginar cómo enfrentar con la ley a la maldad de un individuo resentido, ignorante y corrupto; podemos hacer contacto aún con quienes no piensan como nosotros y convencerlos que el camino no es la confrontación, sino el diálogo, y podremos superar nuestras diferencias y luchar por un país mejor, con más salud, mejor economía, más ciencia, más educación; imaginemos, como Lennon, que la imaginación puede cambiar todo.

Esto es lo que deseo para ti y todos los que amas en 2023.

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