Héroes paralímpicos
Mi querido viejo: ver, como ahora lo podemos hacer, a través de la televisión a los atletas paralímpicos lograr una hazaña tras otra y, a pesar de sus limitaciones, triunfar, es algo maravilloso. Yo tuve mis primeras relaciones con casos de incapacidad superados cuando ...
Mi querido viejo: ver, como ahora lo podemos hacer, a través de la televisión a los atletas paralímpicos lograr una hazaña tras otra y, a pesar de sus limitaciones, triunfar, es algo maravilloso.
Yo tuve mis primeras relaciones con casos de incapacidad superados cuando mis hijos estaban pequeños, 10-11 años y en el conjunto donde vivíamos había un niño que sufrió la poliomielitis, por lo que quedó parcialmente paralitico, pero eso no era obstáculo para que jugara futbol con los demás y metiera goles con gran alegría.
Las historias de los individuos que superan sus limitaciones físicas son conocidas y, en relación con las competencias, fue en 1944 cuando Ludwig Guttmann convocó a sus alumnos para que hicieran actividades físicas, y en 1948 se realizaron unos juegos para esos hombres y mujeres con limitaciones, que se llamaron los Stoke Mandeville Games.
Y en 1960 se realizaron los Juegos Paralímpicos, que se continúan realizando cada vez con mayor esplendor.
Lo que admiro de estos Juegos es saber cuántas personas están detrás de quien tiene limitaciones: sus padres, sus familias, sus amigos, sus terapistas físicos, sus entrenadores, sus patrocinadores (menos Ana Guevara) que día y noche los apoyan, y por esto logran resultados.
Cuando aparezca este editorial, seguramente el número de atletas mexicanos será mayor, pero quiero desde aquí felicitar a José Ángel Castorena, dos medallas en natación; Gloria Garza, una medalla en bala; Ángel de L. Camacho, dos medallas en natación; Osiris Machado, dos medallas en lanzamiento de disco; Luis M Nájera, una medalla en taekwondo; Rosa María Guerrero, una medalla en lanzamiento de disco; J. Diego García López, medalla en taekwondo, y seguramente habrá más, porque los 67 mexicanos lo podrán lograr.
Creo que es necesario que todos los mexicanos apoyemos a estas maravillosas personas, por su fe en la vida, su decisión inquebrantable de salir adelante, de hacer a un lado los pretextos y el pesimismo y luchar para ser cada día mejores.
Cuando vemos las caras, las sonrisas y los rostros brillantes de estos héroes podemos reflexionar, querido viejo, en lo que significa superar los obstáculos que nos pone la vida y recordar otros ejemplos de superación: el maravilloso cantante Andrea Bocelli, que nació con glaucoma y perdió prácticamente toda la visión, lo que ha superado como intérprete de la más bella música, y el pianista británico Nicholas McCarthy, que nació sin mano derecha, lo que no ha sido obstáculo para que sea un maravilloso ejecutor, con una sola mano, de las obras más complejas en todo el mundo.
¿Y por qué hablar de esto si a nuestros años estamos suficientemente sanos?, porque creo que la creatividad del ser humano nunca termina y, sin importar la edad, a nuestros años podemos intentar realizar aquello que nunca pudimos hacer: pintar un cuadro, escribir un poema o un libro, y así triunfar todos los días de la vida y ser felices.
Vivan los Paralímpicos y el grupo maravilloso que está con y detrás de ellos.
