“El hallux valgus (juanete) es un hueso extra que ha crecido”

Rafael Álvarez Cordero

Rafael Álvarez Cordero

Mitos y realidades de la salud

MITO 

“El hallux valgus (juanete), el bulto, es un hueso extra que ha crecido”. Esta lesión que aparece en el dedo mayor de los pies, que causa deformidad y dolor, se atribuye a la aparición de un hueso extra. 

CONSECUENCIA

Quien sufre este problema y no acude oportunamente a un especialista puede suponer que, como es un hueso extra, hay poco que hacer y, por ello, sufre o se somete a tratamientos inadecuados.

REALIDAD

La aparición de un bulto en el primer metatarsiano es un problema que afecta a entre 23 y 35% de la población general, aumentando de hasta 30 a 50% en personas mayores. 

Es más frecuente en mujeres que en hombres, con una proporción de 15 a 1; 95% de los casos sintomáticos corresponde a mujeres. En la gran mayoría de los pacientes (de 80 a 90%), la deformidad se presenta en ambos pies. El halux valgus puede aparecer a cualquier edad, suele manifestarse clínicamente y progresar entre la tercera y sexta década de la vida. El principal desencadenante es la predisposición genética (presente en hasta 70 a 94% de los casos), sumado al uso de calzado estrecho y factores biomecánicos como el pie plano. La sintomatología del hallux valgus abarca cambios físicos y molestias funcionales. La señal más evidente es la protuberancia ósea visible en la base del dedo gordo, acompañada de una desviación hacia los dedos menores.

Los principales síntomas incluyen:

Dolor e inflamación: molestia continua en la articulación que empeora al caminar o usar calzado ajustado y que suele mejorar con el reposo. 

Roce y enrojecimiento: piel irritada y rojiza sobre la zona del “juanete” debido a la fricción constante con los zapatos. 

Callosidades: formación de durezas y callos, particularmente donde el primer y segundo dedo se presionan mutuamente. 

Alteración mecánica: dolores en la planta del pie (metatarsalgia) o sensación de ardor, ya que el apoyo del pie se distribuye incorrectamente

El hallux valgus no es un hueso nuevo ni un tumor, es la cabeza del primer metatarsiano que se ha salido de su alineación original debido a un “descarrilamiento” mecánico de la articulación.

El tratamiento del hallux valgus se realiza, inicialmente, con medicamentos antiinflamatorios, analgésicos, fisioterapia, aplicación local de calor o frío y evitando las actividades repetitivas que agraven los síntomas.

Es muy importante utilizar un calzado adecuado, evitando los zapatos de puntera estrecha o tacón alto. Elija calzado de horma ancha que no le roce en el juanete, con la piel superior blanda y adaptable.                       

En ocasiones, las almohadillas en la zona del juanete alivian el dolor. También pueden ser útiles algunas soluciones ortopédicas que debe recomendarle el médico.

La inmovilización temporal de la articulación del hallux puede resultar beneficiosa.

Si estas medidas no funcionan, la infiltración local puede ayudar.

La corrección quirúrgica del hallux valgus busca mejorar la calidad de vida, rectificando la biomecánica para eliminar el dolor crónico. Hoy en día, las técnicas avanzadas, como la cirugía percutánea o mínimamente invasiva, permiten una recuperación mucho más rápida y con menores molestias.

Sabiendo cómo se desarrolla el hallux valgus, las recomendaciones preventivas son: uso de calzado adecuado: usar zapatos con punta ancha y redondeada para que los dedos no se apiñen. Evitar el uso prolongado de tacones altos (de más de 3-4 cm), ya que aumentan la carga sobre el antepié.

Ejercicios de fortalecimiento: caminar descalzo en superficies seguras y realizar estiramientos para mantener la flexibilidad, como recoger una toalla con los dedos del pie. 

Control de peso: mantener un peso saludable es vital, ya que el exceso de kilos ejerce presión adicional sobre toda la estructura del pie. 

Soportes ortopédicos: el uso de plantillas personalizadas, diseñadas por un podólogo, puede ayudar a distribuir mejor el peso y corregir alteraciones, como el pie plano.