El futbol y los mexicanos

El futbol es un juego de errores, quien cometa el menor error, gana

Johan Cruyff

El Mundial es el torneo internacional de futbol más importante del planeta. Creado en 1928 por iniciativa del presidente de la FIFA, Jules Rimet, se celebra cada cuatro años y reúne a las mejores selecciones del mundo. 

El primer Mundial se llevó a cabo en Uruguay en 1930, y el país anfitrión fue el primer campeón tras derrotar a Argentina en la final. Las dos siguientes ediciones, Italia 1934 y Francia 1938, fueron ganadas por la selección italiana. Debido a la Segunda Guerra Mundial, el torneo se suspendió y no se retomó hasta Brasil 1950. Durante los años 50 y 60, la selección brasileña conquistó los mundiales de Suecia 1958, Chile 1962 y México 1970. A partir de Alemania 1974, la FIFA instauró el trofeo que se entrega en la actualidad. Desde entonces, se ha jugado en: Argentina 1978, México 1986, Italia 1990, EU 1994, Francia 1998, Corea-Japón 2002, Alemania 2006, Sudáfrica 2010, Brasil 2014, Rusia 2018 y Qatar 2022; este Mundial se celebra en Canadá, México y EU.

Todo esto confirma que el futbol es el más popular, los ciudadanos de todos los países lo juegan y lo gozan, ganen o pierdan. Uno de los rasgos característicos de los mexicanos es su amor al futbol. 

Y ahora hemos visto, desde antes de la inauguración, la pasión por el futbol de millones de mexicanos, unos viajando largas distancias y pagando grandes sumas para lograr entrar al estadio (mi amigo de la infancia, Pepe Reygadas, bajó las escaleras del estadio en silla de ruedas), otros viéndolo por televisión, y muchos más vitoreando a los jugadores en las calles, en el Ángel de la Independencia, y en todas las ciudades, confirman que somos futboleros de nacimiento, por afición y por tradición. En lo personal, como médico me gustaría que junto con la afición al futbol hubiera entre los mexicanos el cuidado de la salud, porque vemos que entre los aficionados que gritan y hacen porras, hay muchos que sufren diversas enfermedades. Como quiera que esto sea, estas semanas viviremos una euforia que nos hace mucho bien, pero el 19 de julio terminará el Mundial, los vítores y desfiles terminarán, y volveremos a ser el México de todos los días.

Vale la pena disfrutar todo lo que podamos, saborear cada gol y cada partido, hasta el último día, teniendo en cuenta que, como ha dicho Joan Manuel Serrat, no todo dura para siempre.

“Vamos subiendo la cuesta que arriba mi calle se vistió de fiesta/ Hoy el noble y el villano, el prohombre y el gusano bailan y se dan la mano, sin importarles la facha/ Juntos los encuentra el sol a la sombra de un farol empapados en alcohol magreando a una muchacha…/ Y con la resaca a cuestas, vuelve el pobre a su pobreza, vuelve el rico a su riqueza, y el señor cura a sus misas/ Se despertó el bien y el mal, la Lumi rica al rosal la puta pobre al portal, y el avaro a las divisas/ Y se acabó. El sol nos dice que llegó el final por una noche se olvidó que cada uno es cada cual/ Vamos bajando la cuesta que arriba en mi calle se acabó la fiesta”.

Y esto es algo que siempre debemos tener en mente: hay momentos alegres, momentos felices, y siempre habrá momentos difíciles y momentos tristes. Los mexicanos sabemos eso y lo tenemos en cuenta, por eso somos jubilosos cuando hay fiesta, cantamos, bailamos y brindamos, y también estamos unidos cuando hay tristeza, enfermedad o muerte. En estas semanas, nos regocijaremos con las hazañas de nuestros futbolistas, algunos casi adolescentes, y esperaremos, como siempre hemos hecho, que el futuro sea aún mejor para la Selección Nacional.

Pero junto con el futbol, hay otras buenas noticias: Somos México ya es un partido político, que seguirá siendo agredido y cuestionado, porque tiene futuro, pero somos millones y prevaleceremos. 

Quiéranlo o no, todos Somos México, todos amamos la democracia y la libertad, tenemos una tradición de amor por la justicia, amor por el progreso, y esta noticia nos alegra; pronto surgirán hombres y mujeres líderes en todos los estados que crearán las bases para que Somos México logre sus objetivos. ¡Viva Somos México!

Y, usted, estimado lector, ¿ya se afilió a Somos México?