“El enfisema pulmonar es una enfermedad del fumador”
Los problemas pulmonares, en particular el enfisema, afectan cada día a más individuos.
- Desde que nacemos, nuestra vida depende de la capacidad que tenemos de inhalar el aire del ambiente, que tiene el oxígeno que necesita nuestro cuerpo día y noche.
- Los pulmones son el elemento fundamental para llevar el oxígeno que inhalamos al corazón y, de ahí, se distribuye a todo el cuerpo; cuando hay alguna enfermedad de los pulmones, el oxígeno no puede llegar adecuadamente y los pulmones aumentan su volumen, pero disminuyen su capacidad de oxigenación.
MITO
“El enfisema pulmonar es una enfermedad del fumador”.
Uno de los problemas de salud es el enfisema pulmonar y se piensa que sólo los fumadores lo tienen.
CONSECUENCIA
Los problemas pulmonares, en particular el enfisema, llamado también Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), afectan cada día a más individuos, pero como se supone que sólo los fumadores lo padecen, mucho otros sufren el problema y lo ignoran, con las graves consecuencias para su salud.
REALIDAD
Desde que nacemos, nuestra vida depende de la capacidad que tenemos de inhalar el aire del ambiente, que tiene el oxígeno que necesita nuestro cuerpo día y noche.
Los pulmones son el elemento fundamental para llevar el oxígeno que inhalamos al corazón y, de ahí, se distribuye a todo el cuerpo; cuando hay alguna enfermedad de los pulmones, el oxígeno no puede llegar adecuadamente y los pulmones aumentan su volumen, pero disminuyen su capacidad de oxigenación.
Ciertamente, el tabaquismo es la primera causa de esta enfermedad porque el tabaco lesiona poco a poco los delicados bronquios y bronquiolos, de ahí su nombre de Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica.
Pero hay otras causas, como la contaminación atmosférica, que ha aumentado, la inhalación de gases tóxicos, la inhalación de mariguana y el contacto con vapores químicos y polvo.
El individuo con este problema tiene dificultad para respirar, se cansa más de lo normal, al dormir lo hace de manera irregular y muchas veces ronca, este problema se puede acompañar de infecciones pulmonares, como gripe o neumonía, cáncer de pulmón, enfermedades del corazón, debilidad en los músculos y osteoporosis, depresión y ansiedad.
El paciente necesita acudir al médico, quien le hará un examen clínico y una radiografía del tórax para comprobar el diagnóstico.
El tratamiento es la eliminación de la causa (tabaco, gases) y ejercicios respiratorios, a veces acompañados de oxigenoterapia, rehabilitación pulmonar y, en casos extremos, trasplante pulmonar.
