“El empacho se quiebra tirando del cuerito”

MITOEl empacho se quiebra tirando del cuerito. Debo decir, de entrada, que mucha de esta información proviene del doctor Roberto Campos Navarro, que ha estudiado las costumbres ancestrales de curación tanto en México como en otros países de América; alguien ...

Rafael Álvarez Cordero

Rafael Álvarez Cordero

Viejo, mi querido viejo

  • MITO

El empacho se quiebra tirando del cuerito.

Debo decir, de entrada, que mucha de esta información proviene del doctor Roberto Campos Navarro, que ha estudiado las costumbres ancestrales de curación tanto en México como en otros países de América; alguien pensaría que hablar de “empacho” hoy es historia antigua, pero tanto el término como su tratamiento persisten aún hoy en la cultura popular.

  • CONSECUENCIA

Para sorpresa mía, me encontré que tanto el término “empacho” como sus tratamientos, “la cinta” y “tirando del cuerito”, siguen vigentes como parte del conocimiento tradicional de las madres en muchas partes de nuestro país y de América Latina. El doctor Campos llegó a documentar en México 79 textos sobre el empacho, desde la época colonial hasta la actualidad (El empacho en la medicina mexicana, Antología, Instituto Nacional Indigenista, 2000), lo que pone de manifiesto, por un lado, la enorme sabiduría popular, que continúa realizando prácticas ancestrales con toda confianza y, por el otro, la falta de información científica de una gran parte de la población, que es una de las condicionantes de la permanencia de muchas otras enfermedades en nuestra población.

  • REALIDAD

Un empacho es un cuadro de indigestión que se presenta cuando una persona sana, en especial un bebé, come más de lo que come normalmente y no digiere la comida correctamente; el término “empacho” aparece desde 1552 en los textos de Martín de la Cruz y luego en muchos más, el de Juan de Esteyneffer, de 1712, y el de Christoph Hufeland, de 1848, que lo denominó Gastrosis.

Seguramente todas las mamás habrán tenido la experiencia con sus bebés cuando, súbitamente, dejan de comer, se quejan constantemente, lloran y pueden tener vómito, estreñimiento o diarrea; me llamó la atención que, entre las amigas y conocidas de mi esposa, muchas de ellas recuerdan el término “empacho” de algunos de sus bebés, diagnosticado así por las personas que las ayudaban en las labores de la casa; curiosamente, más de una recuerda la forma como le “tiraban del cuerito”, es decir, hacían un masaje más o menos fuerte en la espalda del bebé que estaba con dolor del vientre, tenía estreñimiento o diarrea y lloraba sin cesar.

¿Sirve tirar el cuerito?, las mamás dirán que sí, pero debemos pensar que, aunque el término y los tratamientos pueden ser efectivos, estamos en el siglo XXI y la ciencia, desde hace tiempo, conoce bien los problemas digestivos.

La indigestión puede tener varias causas, en los bebés especialmente, y actualmente pueden deberse no sólo a exceso o desorden de la alimentación, sino también a una infección bacteriana, por lo que, aunque “tirar del cuerito” puede ser suficiente, si hay datos de fiebre y otros más, será mejor que el pediatra se encargue del asunto.

Este artículo lo escribo como reconocimiento al trabajo que han realizado investigadores como el doctor Roberto Campos Navarro, que ha viajado a toda Latinoamérica para recopilar los datos relacionados con ésta y otras enfermedades que han sido tratadas tradicionalmente por mujeres en ausencia de un apoyo científico, como ocurre en muchas regiones de nuestra América.

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