El aumento de la testosterona potencia la virilidad

MITO El aumento de la testosterona potencia la virilidad. El conocimiento general de las hormonas masculinas es bastante pobre, y uno de los mitos es que la administración de testosterona aumenta la virilidad. CONSECUENCIA La testosterona es una hormona bien conocida, pero ...

Rafael Álvarez Cordero

Rafael Álvarez Cordero

Viejo, mi querido viejo

MITO

El aumento de la testosterona potencia la virilidad.

El conocimiento general de las hormonas masculinas es bastante pobre, y uno de los mitos es que la administración de testosterona aumenta la virilidad.

CONSECUENCIA

La testosterona es una hormona bien conocida, pero su administración sin control puede tener efectos secundarios indeseables; esto es importante en algunos sitios como los gimnasios, en los que entrenadores sin ética sugieren que los atletas aumenten su fuerza y volumen muscular con inyecciones de testosterona.

REALIDAD

La testosterona es la hormona masculina que se produce principalmente en los testículos de los varones. Sus funciones son muy importantes en la pubertad y la edad adulta, ya que ayuda a mantener la densidad ósea, la distribución masculina de la grasa corporal, aumento de vello facial y corporal, producción de glóbulos rojos, así como de esperma y estimulación del impulso sexual.

Los cambios debidos a la testosterona aparecen en la segunda década de la vida y son evidentes para todos: aumento de estatura, fuerza y capacidad de ejercicio; si estos cambios son recibidos en un joven que tiene educación, principios y valores, es de gran importancia, porque le permitirá realizar sus objetivos de estudio, trabajo, creatividad, etcétera, y en su momento decidir ser padre, gracias la producción de esperma y la actividad sexual.

Esto puede ser adecuado, pero si no hay valores o principios, el joven puede convertirse en un “macho” que agrede a los demás, tiene conflictos y peleas, y que cree que tiene capacidad ilimitada para asediar y conquistar a las jóvenes.

Esta triste situación la podemos certificar al hacer una lista de los embarazos adolescentes, hay miles de jóvenes varones que no saben utilizar su sexualidad y por eso tenemos cifras alarmantes de jovencitas embarazadas.

Por otra parte, al avanzar la edad, por el paso del tiempo o por alguna enfermedad crónica, la tasa se testosterona puede disminuir, y eso va acompañado de aumento o baja de peso y de fuerza muscular, pechos hinchados (ginecomastia) y disminución de la energía en general, tristeza y problemas para concentrarse o recordar cosas.

En este caso, después de un estudio completo, que incluye medición de la testosterona, se puede administrar ésta en forma de inyecciones, siempre supervisadas por el especialista, ya que su uso indiscriminado puede provocar acné, apnea del sueño, aumento de los glóbulos rojos o desarrollo de cáncer de próstata.

Debemos ser conscientes de nuestra masculinidad, y saber nuestros niveles de testosterona, ya que puede ayudar en edades avanzadas a tener mejor calidad de vida.

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