Acechanzas y peligros en la vida diaria
¿Sabías que la primera causa de muerte entre los jóvenes son los accidentes?

Rafael Álvarez Cordero
Viejo, mi querido viejo
A quién le reclamo porque mi madre
cayó en una coladera rota?
F. Ruiz
Mi querido viejo: Hoy más que nunca tenemos que estar conscientes de los peligros que nos amenazan dentro y fuera de la casa, porque el recuento de accidentes en las aceras rotas, las atarjeas sin cubierta, y las escaleras dañadas parecen ser más cada día.
Por cierto, el problema de accidentes no es privativo de nosotros los viejos, ¿sabías que la primera causa de muerte entre los jóvenes son los accidentes?; es algo difícil de creer, pero en los tiempos actuales los límites de velocidad no se respetan, el alcohol fluye a pesar de las admoniciones y prohibiciones, y los vehículos son cada vez más veloces; ¿resultado?, más de 25 mil muertes de jóvenes al año, un gran desperdicio de vidas humanas.
Pero volvamos a nuestra casa: mis amigos me sugirieron medidas tan sencillas como guantes para manejar las cosas calientes, letreros en los botes o frascos de alimentos, una lista con letra grande legible de los medicamentos que tomamos y con qué horario, para no equivocarnos; y también, para la casa: agarraderas o barandales no sólo en la regadera, sino en el inodoro, tiras antiderrapantes en todos los escalones, pintura amarilla o llamativa en los escalones irregulares o desniveles del piso, y además, como prevención para cualquier urgencia: una lista de los teléfonos a dónde llamar en caso de un problema, tanto amigos y familiares como el doctor o el hospital; una lámpara para usar si se va la energía eléctrica y un extinguidor en un lugar estratégico.
Y alguien me señaló que las caídas de los queridos viejos se producen por las chanclas, los zapatos o pantuflas viejos y flojos, que hacen que los pies resbalen y se ocasione un accidente, tira tus chanclas viejas, querido viejo, y prevendrás una caída, se vale estrenar.
¿Y al salir a la calle?; necesitamos saber bien dónde estamos y a dónde vamos, y tener en el bolsillo una identificación “por si las moscas”; buenos zapatos para caminar y, si es necesario el bastón, usar el que mejor nos acomode; dar pasos amplios, lenta, pero seguramente, porque los pequeños pasitos nos hacen perder el equilibrio; estar atentos a banquetas, aceras, coladeras y, si debemos usar autobuses y camiones, esperar a que se detengan totalmente antes de subir o bajar.
En los Estados Unidos, querido viejo, en Nueva York, se tenía la más alta tasa de atropellamientos de todo el país, pero se hizo una campaña específicamente destinada a disminuir esos accidentes, y en un año disminuyeron, porque participaron tanto los automovilistas como los peatones; cada vez es más importante nuestra participación en la comunidad, algo que no está en nuestra cultura, porque siempre esperamos que el gobierno haga todo, aunque nosotros no digamos nada; si vemos problemas o peligros en nuestro entorno, debemos lograr que nuestras quejas sean escuchadas, por lo que te invito a denunciar por correo electrónico o por cualquier medio (hoy las fotos tomadas con tu teléfono pueden ser enviadas a “la red”) las irregularidades, los baches, los obstáculos, los basureros, etcétera, que impiden que puedas transitar normalmente y son un peligro para la salud
Cuida tu casa, querido viejo, para que vivas feliz todos los días de tu vida, y exige a los funcionarios de tu colonia o delegación que en los lugares donde vives y circulas se eliminen los peligros de accidente.
*Médico y escritor