De encuestas, predicciones y otras yerbas

Este periodo electoral (o preelectoral) sirve para dar trabajo a reporteros, fotógrafos, columnistas, editorialistas, analistas políticos, filósofos, lectores de noticias, matemáticos y gente sin qué hacer; todos tienen, de una manera o de otra, algo que ver en relación con los partidos políticos, los precandidatos, sus palabras, sus gestos, sus acciones, sus mítines, porque todos están en busca de una sola verdad: Saber quién será Presidente

Rafael Álvarez Cordero

Rafael Álvarez Cordero

Viejo, mi querido viejo

Y en aras de eso, se hacen entrevistas de banqueta, encuestas por teléfono, preguntas por Facebook, por Twitter, por internet, cuadros y diagramas diarios para saber cómo está posicionado cada aspirante, cálculos matemáticos que comparan esta campaña con otras, estudios estadísticos, poliparamétricos y hasta el uso de Big Data para tomar en cuenta todas las variables del problema y tener en la mano el nombre del ganador.

Por supuesto que, además de todos estos métodos científicos, hay otros no menos precisos y muy usados en México, como las adivinaciones del Brujo Leopoldo de Catemaco, y ya encarrerados, tenemos las predicciones de animales con poderes mágicos, como Paul el pulpo de Alemania —que se hizo famoso en el Mundial de futbol—, pero también está Shaheen, el camello de Egipto; Cabeçao, la tortuga de Brasil; Madam Shiva, conejillo de indias de Suiza; Mei Yung, el panda; Aochan, el pingüino, y Hacchan, el pulpo, los tres últimos de Japón; Norman, el armadillo de Alemania, y por supuesto, la gallina Paula, de Colombia; ellos pueden dar también el nombre del seguro ganador.

La realidad monda y lironda es que todos estos ejercicio de adivinación, con o sin matemáticas, sirven para entretenernos, pasar el rato y conversar con los amigos o con la familia, pero no tienen nada que ver con la realidad que se esconde detrás de las campañas políticas: Los dos mejores ejemplos de la falacia de las encuestas y predicciones son la derrota de Hillary Clinton, quien tenía un 85 por ciento de probabilidades de ganar un día antes de la elección, y el triunfo de Emmanuel Macron, a quien nadie conocía y ni siquiera tenía partido político un año antes de su triunfo.

Porque otra de las falacias al respecto es el análisis de la capacidad de convocatoria de los aspirantes, ya que eso es un cuento chino; todos sabemos que los asistentes a los mítines son acarreados, desconocen todo del candidato, a veces hasta su nombre, pero acuden porque los llaman, les ofrecen dinero o prestaciones, o porque los amenazan con castigos si no acuden; el 90 por ciento de los asistentes a los mítines está ahí para la foto; yo sólo recuerdo dos situaciones en las que los asistentes a los mítines eran auténticos: Los que seguían a Luis Donaldo Colosio, en 1994, por lo que pensaba y decía, y los cientos de miles de mexicanos que indignados nos vestimos de blanco en 2004 para protestar por la inseguridad, en aquella marcha que un ignaro jefe de Gobierno calificó de pirrurris.

Pero las campañas ya van a empezar, después de este periodo que se antoja como un remedo de la Cuaresma antes de la Semana Mayor, y los candidatos siguen sin decir nada, salvo los consabidos y deplorables ataques, denuncias, quejas, descalificaciones y demás.

Si los aspirantes quieren hacer algo real, deben reunirse con sus homólogos en las legislaturas para urgirles a que trabajen, que saquen adelante las muchas leyes que aún están pendientes. Una de las más importantes, que aún está en el tintero y que, a pesar de las insistencias de organizaciones de la sociedad civil y de millones de ciudadanos de a pie no ha avanzado, es la relativa al artículo 102 de la Constitución, que a la letra dice: El Ministerio Público de la Federación se organizará en una Fiscalía General de la República como órgano público autónomo, dotado de personalidad jurídica y patrimonio propio. Y en estos días se manifestaron en el Ángel de la Independencia, exigiendo “#REFORMA102, AQUÍ Y AHORA”.

A ese respecto, Juan Pardinas, del Instituto Mexicano de la Competitividad, ha insistido en que  “el último desafío es el Estado de derecho, en donde se debe completar el SNA, dársele autonomía al Ministerio Público y ahí crear el Servicio Profesional de Carrera en estados y municipios”, y añade “El Imco propone una reforma al artículo 102 constitucional para garantizar autonomía política de los fiscales y el sistema de procuración de justicia junto con la iniciativa #vamosporunafiscalíaquesirva”.

¿Y qué de las otras yerbas?, pues que no sabemos si la “ocurrencia” del secretario De la Madrid de despenalizar la mariguana en los sitios turísticos de Baja California y Quintana Roo fue eso o un “buscapiés” para saber cómo reaccionarían los aspirantes a la Presidencia, el hecho es que, una vez más asomaron las filias y fobias respecto a la cannabis y se apresuraron a enterrar el tema; la realidad es simple, mientras siga criminalizada esta actividad, habrá criminales, y mientras siga prohibida, habrá quien viole la prohibición; ¿se acuerda usted, estimado lector, cuando de adolescente sus papás le prohibieron fumar?, muy probablemente ese día prendió el primer cigarro.

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