Tire muros 5: no arriesgarse

Confíe y edúquese en la toma de decisiones

Cuando alguien desea algo

debe saber que corre riesgos

y por eso la vida vale la pena.

Paulo Coelho

El mayor enemigo de la evolución es el miedo y el mayor aliado del miedo es la cobardía. Cobardía que muchos esconden detrás de la previsión… lo cierto es, hay quienes son cobardes y no tiene  nada que ver con la previsión sino con el miedo, con la incapacidad de salir de su zona de confort y prefieren esperar el momento ideal… el cual nunca llega.

Los momentos ideales no existen, es uno mismo quien trabaja en generar esas condiciones, es uno mismo quien centra su atención en las circunstancias y quien se enfoca en aprovechar los cambios a su favor. La espera sin planeación es una fruslería. Créame, si algo he aprendido en la vida es que quien quiere puede y el que duda no quiere, la duda es un temeroso no difícil de modificar. La duda ni se analiza ni se profundiza, simplemente se convierte en miedo.

Frente a una elección hay sólo un sí o un no, el no sé, el quizás y la duda preexistente, no es una elección, es tibieza, y en la vida, en los asuntos importantes no se puede ser tibio. Porque igual de tibio será el deseo, el anhelo, la ilusión, el pensamiento, la razón y las emociones frente a todo lo que requiere de nosotros una respuesta. Analice sobre lo que debe elegir, porque es muy probable que sin duda no es lo que quiere y mucho menos lo que necesita o lo que desea.

Sin embargo, los hay, que siguen dando tumbos en la indecisión, a la espera de que algo suceda, a la espera de que un convencimiento magnánimo se apodere de ellos y les permita decidir. Créanme, aunque eso sucediese no lo verían porque las oportunidades son invisibles frente a aquellos que no las buscan y los cobardes suelen vivir cegados por el temor y el temor se convierte en ese freno permanente que les impide avanzar en la vida.

Diferente es para los que se arriesgan, porque quienes tienen claro lo que quieren, lo que desean y lo que necesitan, saben sopesar, ponerse delante de la duda y mitigarla, rehusarse a vivir como no quieren vivir, buscar a toda costa su felicidad y sobre todo no tienen miedo de equivocarse, dada su resiliencia, su persistencia, su tenacidad y por su trabajo incansable a favor de sí mismos y de lo que quieren de la vida.

Vivir implica riesgos, riesgos físicos, económicos, emocionales, sociales, profesionales y de negocios... Es mentira aseverar que todo lo que nos sucede es controlable. Los riesgos sólo pueden reducirse, al tiempo que se incrementa la oportunidad de tener éxito, pero nada más y para ello es indispensable intentarlo y probarse a uno mismo.

Los expertos señalan que hay una relación directa entre el nivel de miedo y el nivel de riesgo, y eso debido a que las decisiones que se toman emocionalmente carecen de lógica y no suelen acompañarse de una racionalidad equilibrada. Tomar riesgos analizados, evaluados, ponderados son riesgos calculados que con frecuencia hacen la diferencia entre vivir una vida mediocre y una vida extraordinaria.

Por eso, hoy le invito a calcular sus riesgos y a buscar a toda costa su felicidad y la conquista de sus sueños. Salga, arriésguese, pruébese así mismo, confíe y edúquese en la toma de decisiones, le aseguro que su vida mejorará. Recuerde que el éxito no vendrá sólo a encontrarle. Como siempre usted elige.

¡Felices riesgos, felices éxitos!

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