Autenticidad vs. perfección
Quien es auténtico asume la responsabilidad por ser lo que es y se reconoce libre de ser lo que es. JeanPaul Sartre La RAE define autenticidad como: cualidad de auténtico, y auténtico lo define la misma fuente como: acreditado como ...

Paola Domínguez Boullosa
La coach
Quien es auténtico asume la responsabilidad
por ser lo que es y se reconoce libre de ser lo que es.
Jean-Paul Sartre
La RAE define autenticidad como: cualidad de auténtico, y auténtico lo define la misma fuente como: acreditado como cierto y verdadero por los caracteres o requisitos que en ello ocurren, también como consecuente consigo mismo, que se muestra tal y como es (…). La RAE, con respecto a la perfección, la define como: acción de perfeccionar, cualidad de perfecto y como cosa perfecta (…) y define perfeccionar como: mejorar algo o hacerlo más perfecto y también, como acabar enteramente una obra dándole el mayor grado.
En sicología se define la autenticidad como la originalidad y la peculiaridad, y también como la coherencia. La autenticidad se refiere a la verdad de la persona, a su esencia y al grado de correspondencia que hay entre su mundo interno y externo, entre lo que piensa, hace, quiere y necesita. La autenticidad es un compromiso permanente de autoconocimiento, manifestación, aceptación y reinvención. La autenticidad es lo que nos permite vivirnos y vivir la vida que deseamos, con independencia de todo y de todos. La adaptación al entorno es necesaria, pero nunca debería ser más importante que la adaptación a uno mismo. El poder disfrutarse, pensarse, analizarse, reírse con uno mismo, reconocerse, mirarse como es, cuidarse, admirarse en las virtudes, trabajarse los defectos, asumir las faltas, perdonar los errores, mimarse, comprenderse, motivarse, autocontenerse, empoderarse y, sobre todo, elegirse siempre a uno mismo y renacer una y mil veces… La autenticidad nos permite ser la mejor versión de nosotros mismos, la autenticidad no nos hace competir, sino evolucionar.
Y la mejor versión de uno mismo nada tiene que ver con la perfección. La sicología define la perfección como la “acción de dejar algo acabado” reflejando, además, una cualidad de algo que carece de errores o defectos y que, por ende, reúne el más alto nivel posible de excelencia. Es perfeccionista aquel que tiene la creencia de que la perfección se puede alcanzar y debe lograrse. La mentalidad perfeccionista se asocia a la falta de seguridad y de confianza en uno mismo. Se caracteriza por la rigidez en el pensamiento y altos niveles de ansiedad, así como parálisis comportamental o rumiación. Además, el pensamiento perfeccionista puede darse en dos versiones como perfeccionador, aquel que desea perfeccionar a todos y todo lo que le rodea sin implicarse personalmente en esa perfección y, el perfeccionista, aquel que enfoca su atención y sus exigencias en sí mismo.
Nos han vendido que la perfección es un defecto positivo, el camino al éxito, la perfección se manifiesta en imágenes, en textos, en todo… los parámetros son cada vez más irreales, lo físico se ha convertido en una verdadera pesadilla, las apariencias lo dicen todo, y se cree… que uno es aquello de lo que se disfraza, que uno es aquello que muestra, no aquello que es, se repiten a sí mismos la mentira una y mil veces hasta que pierden el sentido de la identidad, de la pertenencia, de lo que son y, sobre todo, de lo que son capaces. El defecto positivo los arrastra a una permanente frustración, a un espacio inanimado de lo absurdo, la falsedad se posa en lo que son… el oráculo de Delphi que dice “Conócete a ti mismo” se olvida y, aún más, la simple definición filosófica de autenticidad que extiende el mensaje: no sólo conócete a ti mismo, sino “Sé tú mismo”.
No será la primera vez que me declare a favor de la libertad y el respeto por la esencia de uno mismo y de los demás, ni tampoco será la última. Yo no puedo entender por qué, pudiendo ser lo mejor que cada uno puede llegar a ser, desea mejor ser alguien más o adaptar su vida a los parámetros que, considera, se le exigen para ser y pertenecer. La perfección no existe en esa manera que nos han hecho creer, la perfección está en el equilibrio de cada uno.
Por eso hoy le invito a probar la autenticidad, a probar ser usted mismo, a analizarse, a reflexionar sobre usted. Porque usted es su único compañero de viaje, de vida, de realidades, de batallas, de retos y de éxitos; como siempre, usted elige.
¡Felices autenticidades, felices vidas!