Producto terminado
Muchas veces, y en muchas ocasiones, osamos decir ante cualquier por menor así soy yo, otras… igualmente desafortunadas, osamos decir de nosotros o de un tercero o un tercero de nosotros que siempre hemos sido así o siempre ha sido así y rematamos o rematan con aquello ...

Paola Domínguez Boullosa
La coach
Muchas veces, y en muchas ocasiones, osamos decir ante cualquier por menor así soy yo, otras… igualmente desafortunadas, osamos decir de nosotros o de un tercero o un tercero de nosotros que siempre hemos sido así o siempre ha sido así y rematamos o rematan con aquello de… de qué te sorprendes…
Y sí, es para sorprenderse y mucho, que alguien diga de nosotros o peor aún, que nosotros digamos de nosotros mismos así soy yo o siempre he sido así… Error, terrible error, porque como bien dice un célebre pensador: nadie está más dispuesto a creernos, que cuando hablamos mal de nosotros mismos, y esa realidad que parece presentarnos ante los otros como alguien seguro,—más bien soberbio—… ante nosotros mismos, no nos deja más que una terrible afirmación: que no hemos evolucionado nada y nada deseamos evolucionar.
Yo soy y siempre he sido así, son sinónimos a decir soy un producto terminado, es decir mi evolución y mi crecimiento ha dejado de manifestarse, terrible asimilación por dónde se vea, y ¿de qué se sorprende el resto?… a la larga, no de que usted sea quien es, sino de ese producto terminado, del que ya nada puede esperarse.
Y es que el poder de una afirmación sobre nosotros mismos permea en las neuronas de quien nos escucha e incluso en las nuestras, y sí, definitivamente hay afirmaciones que no dejan espacio ni siquiera para replantearnos aquello que creemos ser, o aquello que los otros creen que somos. Afirmar así soy yo y siempre he sido así o siempre ha sido así, no deja espacio para nada nuevo, para nada sorprendente, para nada evolucionado. Afirmaciones como así soy yo o siempre he sido así o siempre ha sido así, no deja más que el simple reconocimiento de nuestra negación al cambio y la transformación, no deja más que asimilar que en ese producto terminado, no existe nada más que una parálisis volitiva y peor aún una profunda incapacidad de desear. No es más que un temor arraigado en la ignorancia de nuestra propia valía.
Por eso hoy le invito a alejar y alejarse de esas afirmaciones, sólo acéptelas como respuesta a un cumplido, pero nunca como respuesta a una acción incorrecta, a una necedad, o peor aún, como coraza de sus miedos e inseguridades. Porque eso es finalmente lo que le hará más daño, asimilar que así es usted y que no cambiará … porque aquel que se niega a aceptar el cambio, se niega también el derecho de vivir la vida, porque lo único seguro que tiene la vida es su impermanencia.
Usted elige si quiere seguir siendo así, y que ese así, le coarte toda posibilidad de evolución o a fluir con la vida con sus procesos y con sus cambios. Porque esa es la maravillosa diferencia entre un producto terminado y otro que sigue en proceso, porque aquel que sigue en proceso, sigue deseando y trabajando en ser su mejor versión. El producto terminado no tiene posibilidades, el producto en proceso siempre tiene posibilidades, así que usted elige vivir en el letargo y en contra de la propia vida o a su favor.
Así que recuerde siempre estar atento a sus pensamientos y afirmaciones, porque el día que considere que todo lo sabe, será el día que comience a aburrirse de la vida y de usted mismo; el día que considere que ya nada le sorprende será el día que la vida deje de sorprenderle; el día que considere que nada le hace falta será el día en que nada le llegue, y peor aún el día que sienta que nada enciende su ilusión, ni sus deseos, ni sus pasiones será también el día en que su inteligencia haya disminuido y con ella comience su decadencia… simplemente porque el que cree que ha terminado ya terminó, ya es un producto terminado… para sí mismo y para los demás.
Por eso bienvenidos sean los procesos en nuestra vida sin importar la complejidad o no, con que se presenten, porque la oportunidad de enfrentarlos, es la única oportunidad que tendremos para probarnos a nosotros mismos que la vida nunca termina de sorprendernos, porque hemos elegido sorprenderla y sorprendernos a nosotros mismos, porque hemos elegido ser así sólo para aquello que nos hace diferentes, únicos y magníficos, porque hemos decidido seguir siendo así porque seguimos siendo tenaces, apasionados, sensibles, inteligentes, retadores de nuestro temperamento y expertos para manejar nuestro carácter, y finalmente porque hemos elegido sólo ser así porque ese así nos hace mejores y seguir siendo así , porque nos permite seguir superándonos…
…Elija bien dónde pone los puntos finales a su vida, el cuándo y el porqué, porque sólo de usted depende su crecimiento y su evolución, sólo de usted depende si cubre con soberbia, sus inseguridades, sus miedos y su reticencia al cambio o por el contrario, decide con humildad arriesgarse y comprender que su única razón de existir, es nunca dejar de evolucionar… usted elige o mantenerse como un producto terminado o ser siempre un producto en proceso…