Bien por la exigencia

Me pareció muy adecuado el que el respetable público exija, y mucho, pero también me parecería muy adecuado que esta exigencia no se limite al futbol.

Pablo Carrillo

Pablo Carrillo

La neurona

Me parece muy adecuado que la afición futbolera, y la no tanto, que acudió al remozado Estadio Banorte el pasado sábado haya hecho patente su descontento ante el espectáculo que presenció en el marco del partido entre la Selección Nacional de Futbol y la de Portugal, sencillamente no quedaron satisfechos, y bien hicieron en mostrar su desencanto, eso sí, las protestas deben ser en el marco del respeto y de la buena convivencia, pero si se sintieron decepcionados, hicieron lo correcto, ya basta de ser una sociedad civil agachona y que transige todo, ojalá que la sociedad civil no sólo le exija a su selección de futbol, ojalá que así sea, exigente y comprometida para hacer valer su voz y voto ante los gobernantes que, por cierto, han quedado a deber.

Me parece que una gran parte del problema radica en que nos venden los medios de comunicación, matraqueros del futbol, que será una gran representación en el inminente Mundial de Futbol, la publicidad es exagerada y los jugadores y miembros del cuerpo técnico son exaltados, todo el día y a toda hora, promoviendo desde colchones, papitas, refrescos, bancos, coches, dulces, chicles y chocolates, pareciera que los encumbramos a héroes del país y, por lo general, la constante es la decepción.

El factor de ser locales en el Mundial debe ser un punto a favor, sin duda la lógica nos lleva a pronosticar que se logrará avanzar una ronda, pero quizá lo demás sea más complejo, pues no se le ve mucho fondo a la capacidad de generar futbol a nuestro equipo de media cancha hacia adelante, son pocos los creativos que puedan marcar diferencia y lo más probable es que sea más de lo mismo, lo de siempre, mucha expectación y, al final, gran decepción, ojalá me equivoque, pero no se ve mucha luz al fondo del túnel.

Reitero que me pareció muy adecuado el que el respetable público exija, y mucho, pero también me parecería muy adecuado que esta exigencia no se limite al futbol, reitero que debemos ser una sociedad civil que exija y con mayor fuerza, cada vez más, a sus gobernantes que tienen postrada a nuestra nación, inmersa en corrupción y el desgobierno, y muy lejos del país al que la gran mayoría de los mexicanos aspiramos. Ya basta de ser una población complaciente, pusilánime, en la que los gobernantes de todos los niveles hacen y deshacen sin pudor, dejando en último término su obligación de servidores públicos.

Ya estuvo bueno…