Increíble inicio

Pablo Carrillo

Pablo Carrillo

La neurona

Francamente, ha sido, hasta este jueves, una increíble experiencia participar en la histórica Carrera Panamericana, ahora en la modalidad que permite emular aquella maravillosa idea de los que gobernaban nuestro país al iniciar la década de los años cincuenta, pues, mientras, ellos deseaban dar a conocer al mundo la carretera que comunicaba desde la frontera norte con los Estados Unidos de Norteamérica hasta la frontera sur con Guatemala.  

Esa carretera panamericana, que le dio el nombre a la carrera, por cuestiones de la historia y de una incipiente y creciente industria automotriz, marcó el destino de un evento que llenó de afición a todo nuestro país por el automovilismo, además de convertirse en el gran escaparate para las marcas europeas, como Porsche, Ferrari, Mercedes Benz, entre muchas otras, para generar un mercado en Norteamérica.

La maravillosa Carrera Panamericana, ideada por los gobernantes de nuestro país desde una perspectiva de promoción turística, se llevó a cabo en cinco ediciones de 1950 a 1954, con nombres épicos del deporte motor como Juan Manuel Fangio, Piero Taruffi, Alberto Ascari, sólo por citar algunos de los grandes de ese tiempo que acudieron a correr la Panamericana. Aquello resultó un éxito rotundo, lamentablemente, dejó de contar con el apoyo gubernamental y desapareció, dejando una huella muy profunda en la industria automotriz, en la afición, pero, sobre todo, en la historia del automovilismo.

Afortunadamente, un apasionado del automovilismo, Lalo León, que lleva gasolina en las venas, uno de los más grandes promotores del deporte motor en la historia de nuestro país, decidió lanzarse a la aventura de retomar esa gran carrera y desde 1988 ha regresado para beneplácito de los pilotos de todo el mundo, aficionados de todas las poblaciones por donde transcurre, así como de las marcas automotrices que siguen, al paso de los años, participando en este gran evento. Mi reconocimiento al querido Lalo León, a quien sus cercanos en el ámbito del automovilismo apodan cariñosamente El Coruco. 

Después de innumerables convocatorias de Lalo para participar en este evento, finalmente pude estar presente en esta edición, ahora gracias a la convocatoria del querido Mau Cantú, que me ha sumado al equipo de Porsche San Ángel para poder disfrutar de ese maravilloso y emblemático evento; mi infinito agradecimiento.

Por lo pronto, lo que he vivido este día en el inicio, y los prolegómenos de la carrera que este día transcurrirá de Tuxtla Gutiérrez a Veracruz, ha sido increíble, la calidez y multitudinaria presencia de miles de aficionados, tanto en Berriozabal como en Tuxtla Gutiérrez, ha sido un marco maravilloso, espectacular.