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Triste recepción daremos a los miles de visitantes que se aventurarán a viajar para presenciar el Mundial.

Pablo Carrillo

Pablo Carrillo

La neurona

Nos encontramos a exactamente 151 días para la fecha de la inauguración de la Copa Mundial de la FIFA 2026, y francamente que no se ve por dónde la Ciudad de México pueda recibir con pulcritud al gran evento de talla internacional, pues lamentablemente está hecha una desgracia.

Con pena debo reconocer que mi adorada ciudad, en la que nací y he vivido toda mi vida, está en la peor condición desde que tengo memoria. Jamás la había visto tan descuidada, tan sucia, con las calles y principales avenidas destruidas, con la jardinería y áreas verdes en un nivel de tal abandono que da pena.

Reitero, nunca en mis 63 años de vida había visto tal deterioro de mi ciudad, donde el grafiti, la basura y el desaliño es absoluto, situación que suponía que, ante el compromiso de un evento de tanta relevancia, cambiaría positivamente, pero, para mi asombro, no sólo no ha mejorado, sino que a diario luce peor, de pena ajena.

La señora Clara Brugada, jefa de Gobierno de la CDMX, evidentemente está rebasada, la aplicación de los recursos públicos no se percibe, pues, reitero, está destruida la otrora Tenochtitlán, y en estos 150 días no se ve por dónde salga el sol. No me queda claro en qué se gastan los recursos de los onerosos impuestos que los ciudadanos pagamos por varios rubros: prediales, tenencias, parquímetros, y demás derechos que todos erogamos.

Cuesta trabajo entender en qué se gastan los más de 313 mil millones de pesos, que es el gasto aprobado por el Congreso de la CDMX, pues por ningún lado se puede observar una mejoría en el paisaje urbano. Pareciera una ciudad de posguerra.

Triste recepción daremos a los miles de visitantes que se aventurarán a viajar para presenciar el Mundial.

A contramano, Guadalajara ha tomado las cosas muy en serio de cara al compromiso de ser sede mundialista, la inversión en la infraestructura, como la carretera a Chapala, la que une al aeropuerto con la Perla Tapatía, es un compendio de progreso, belleza, inversión, de ese país al que todos aspiramos, con evolución positiva. Tanto el gobernador Pablo Lemus, el alcalde de Zapopan, Juan José Frangie, así como la alcaldesa de Guadalajara, Verónica Delgadillo, trabajan a marchas forzadas, para hacer de su sede una de talla mundial. Mi más sincero reconocimiento, pues están haciendo las cosas con eficacia, seguramente serán un anfitrión digno y de mucho orgullo para todos los mexicanos.

Al tiempo…