La revolución del Hiyab
Las manifestantes exigen justicia y conocer los detalles de lo que realmente le ocurrió a Amini.
Por: Gabriela López Gómez
Si los hombres de Irán no pueden seguir luchando, las mujeres toman las armas.
Parinoush Saniee, escritora iraní vetada en su propio país.
Por tercera semana consecutiva, miles de mujeres en Irán salen a las calles para protestar por la muerte, bajo custodia policial en Teherán, de Mahsa Amini.
La muerte de la estudiante kurda de 22 años, que el 13 de septiembre fue detenida por la llamada “Policía de la Moral” por supuestamente no llevar bien colocado su hiyab, detonó una verdadera revuelta de mujeres que marchan por las calles arrancándose y quemando sus velos, incluso, cortándose el cabello, lo que, según una antigua tradición persa, simboliza protesta y tristeza.
Las manifestantes exigen justicia y conocer los detalles de lo que realmente le ocurrió a Amini en su detención, al tiempo que demandan terminar con la violencia y discriminación contra las mujeres.
Desde el triunfo de la Revolución Islámica de 1979, Irán se ha convertido en una brutal teocracia, que no sólo exporta el terrorismo a través de Hezbolá y la Guardia Revolucionaria, sino que también ejerce represión sistemática contra las mujeres iranís, glorificando la “mujer sumisa” y arrebatando todos los derechos conquistados anteriormente: aborto, divorcio, libertad de movimiento, de matrimonio, hasta el derecho de estudiar o tener custodia de tus propios hijos.
Lo que sucedió con Mahsa Amini fue la chispa que detonó el odio contra un régimen despiadado, que por más de 40 años le ha hecho imposible la vida a las mujeres.
La mayoría de las rebeldes que hoy salen a las calles de las ciudades iranís nacieron y vivieron toda su vida en la teocracia islámica. Pero su deseo de recuperar el control sobre sus propios cuerpos es más fuerte que el miedo a latigazos, la pena por no usar el hiyab, incluso, el miedo a la prisión y la tortura.
Ellas representan el ejemplo perfecto de que el temor puede convivir con la valentía y que las protestas políticas no siempre necesitan un discurso propio, a veces basta con un símbolo.
“La revolución será feminista o no será”. Este slogan que, por primera vez apareció en España en las manifestaciones del 15 de mayo de 2011 para promover una democracia más participativa, ahora gana más fuerza que nunca, pues hoy las mujeres iranís, apoyadas por los hombres, desafían el régimen opresor, imponiendo por la vía pacífica su visión del mundo.
“¿Cuál es mi papel en este mundo? ¿Soy dueña de mi propio destino, o siempre pertenecí al destino que se le asignó a los hombres de mi familia, y ellos, cada uno a su vez y a su manera, me sacrificaron por sus convicciones y aspiraciones?”.
La pregunta de la protagonista de El Libro de mi destino, de Parinoush Saniee, ahora tiene respuesta: hoy las mujeres de Irán están luchando para crear su propio destino.
*Senadora de la República por Quintana Roo.
