La menstruación, un tema de salud pública e igualdad
• Los gobiernos, desconocen los problemas que enfrentan las mujeres y niñas derivados del ciclo menstrual vinculados a su salud, acceso a servicios y productos adecuados para su higiene, así como la maneraen que esta situación las afecta en lo cotidiano.
Por Catalina Monreal
El tema de la menstruación siempre ha sido un tabú, una desventaja, un estigma de acuerdo con las normas de la sociedad patriarcal, además de no ser un tema público, si acaso, es un tema entre madre e hija, suponiendo que exista la figura materna.
Tanto la familia, la sociedad y, en muchas ocasiones, los gobiernos, desconocen los problemas que enfrentan las mujeres y niñas derivados del ciclo menstrual vinculados a su salud, acceso a servicios y productos adecuados para su higiene, así como la manera en que esta situación las afecta en lo cotidiano.
En India, 50% de las niñas desconocen qué es la menstruación y sólo 12% de los 355 millones de mujeres, usa productos específicos para su periodo, el resto usa hojas secas o comparte un trozo de tela con otras mujeres.
En Nepal, las mujeres y niñas son relegadas al campo, al patio o cobertizos destinados a los animales durante su regla porque se piensa que, si no se alejan, la comunidad sufrirá una desgracia.
Por su parte, en Japón, las mujeres no pueden ser chef de sushi, pues se piensa que durante la regla sufren un desequilibrio en el sentido del gusto y no pueden alcanzar un adecuado sabor en la elaboración.
En Afganistán se cree que lavarse la zona vaginal durante el periodo conduce a la infertilidad, motivo por el cual las mujeres sufren constantes problemas de salud.
Según el informe de la Unesco Puberty Education and Menstrual Hygiene Management un gran número de niñas no sabe qué es la menstruación, cómo manejar su primer periodo, lo que puede tener efectos negativos en su desarrollo físico y emocional, en su autoestima y en su desempeño académico. Igualmente, el silencio sobre el tema origina que las niñas desconozcan si los síntomas que experimentan con su ciclo menstrual son normales.
Según datos del Banco Mundial, dos de cada cinco niñas en edad de menstruar pierden en promedio cinco días escolares al mes porque la escuela no tiene instalaciones sanitarias adecuadas.
La organización Wash United, que impulsa la campaña el Día de la Higiene Menstrual, que se celebra el 28 de mayo, indica que en Burkina Faso, país en África Occidental, 83% de las niñas no tiene dónde cambiarse la toalla o el tampón en la escuela, y sufren la misma situación el 77% de las jóvenes de Níger por lo que se ven obligadas a ausentarse de la escuela, siendo víctimas de exclusión social, sintiendo vergüenza y estrés al tener que explicar su ausencia.
Situación similar viven miles de mujeres que los días que menstrúan faltan a trabajar porque no pueden pagar los productos necesarios como las toallas sanitarias, tampones o la copa menstrual o simplemente porque los malestares que ello les provoca les impide desarrollar sus deberes adecuadamente.
En Colombia y Canadá, los productos de higiene femenina están libres de impuestos por considerarse productos de primera necesidad, pero en Argentina, el IVA es similar al de una botella de whisky.
En México, a estos productos se les aplica el IVA equivalente al 16% como si fuera un artículo de lujo y no de primera necesidad para las mujeres y niñas. Al respecto, un grupo plural de diputadas federales propuso aplicar una tasa cero de impuesto al valor agregado a las toallas femeninas, compresas y tampones, pues dicho impuesto pone en desventaja a las mujeres de bajos ingresos. También sugieren que las autoridades educativas y de salud ofrezcan de manera gratuita toallas sanitarias en las escuelas de educación media y media superior en todo el país. Esta propuesta también comprende campañas de información y educativas sobre la menstruación en todas las escuelas.
El estudio Conocimientos, actitudes y prácticas sobre agua, saneamiento e higiene, realizado por Unicef en escuelas primarias y secundarias de Guerrero, Oaxaca y Chihuahua, reveló que 43% de las niñas y adolescentes en México prefiere quedarse en casa que ir a la escuela durante su periodo, debido a la falta de acceso a productos de higiene en sus escuelas.
Las políticas públicas deben enfocarse en luchar contra el tabú alrededor de la menstruación y apoyar la obtención de datos sobre los problemas derivados de la misma que afectan diariamente a mujeres y niñas en México para ayudar a reducir el ausentismo en las escuelas y el bajo rendimiento académico, además de garantizar las condiciones para el acceso a la salud.
