Reconocimiento ciudadano José Vasconcelos
Por Carlos Ornelas* Este 3 de marzo, Suma por la Educación, AC, me distinguió con el Reconocimiento Ciudadano José Vasconcelos. Éstas son las palabras de agradecimiento que expresé después de saludar al presídium y al auditorio. Agradezco al Consejo Directivo de ...
Por Carlos Ornelas*
Este 3 de marzo, Suma por la Educación, AC, me distinguió con el Reconocimiento Ciudadano José Vasconcelos. Éstas son las palabras de agradecimiento que expresé después de saludar al presídium y al auditorio.
Agradezco al Consejo Directivo de Suma por la Educación que me haya seleccionado para recibir esta presea. Es un honor que me impulsa a seguir en la brega por una mejor educación.
Si bien esta distinción se me confiere en lo individual, hago patente que mi labor no tendría pizca de trascendencia sin el apoyo de personas e instituciones. Ana Rosario es mucho más que una compañera de vida. Es mi musa y colaboradora; revisa cada una de las líneas que produzco para la prensa; lo que la hace coautora de muchas de mis piezas, aunque no aparezca su nombre.
Aunque cada vez los molesto menos, mis hijos, Karla y Pável, son jueces severos y, a la vez, afectuosos. A veces abuso de ellos y les pido que abandonen sus tareas profesionales para revisar un texto.
Es imposible mencionar a todos los colegas y estudiantes, tanto de mi Casa Abierta al Tiempo, como de otras instituciones, a quienes abrumo pidiéndoles que hagan críticas a mis borradores. El soporte institucional de la Universidad Autónoma Metropolitana y sus autoridades es crucial para realizar mi labor en las mejores condiciones posibles. ¡Gracias!
En nombre de todos ellos acepto esta distinción por dos razones: el título y la institución otorgante.
Quien haya leído mi libro El sistema educativo mexicano y otros textos acerca de la educación mexicana en el siglo XX, dará cuenta de la admiración que profeso por José Vasconcelos, el joven, el fundador de la Secretaría de Educación Pública e impulsor de las misiones culturales, el liberal y demócrata. Y la crítica que hago a José Vasconcelos, el viejo, el jefe de las camisas pardas, admirador de Mussolini y Hitler.
Recojo el galardón pensando en el joven Vasconcelos, el descendiente espiritual de Quetzalcóatl. Para él, los misioneros culturales eran los abanderados de la libertad; quienes llevarían la luz civilizadora hasta los lugares más remotos de la nación. Acepto las porciones luminosas de su raza de bronce y rechazo los trozos racistas de ese discernimiento.
Recuerdo que hace más o menos diez años, Paco Landero, hoy presidente de Suma por la Educación, escribió un artículo en Reforma exigiendo la “tercera silla” para organizaciones de la sociedad civil. Trataba de que la participación ciudadana rompiera el monopolio que el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación y la SEP tenían sobre escuelas y maestros.
Pienso que, si hubieran alcanzado aquel propósito, las organizaciones civiles no serían lo que son hoy, independientes, incómodas, inquisitivas, quisquillosas y críticas del poder, tanto del SNTE y sus facciones, como de la SEP y la política hipócrita del gobierno. También reconoce sus hechos positivos.
Suma por la Educación destaca entre las organizaciones de la sociedad civil por su coherencia entre propósito y acción: milita por el derecho a la educación y trabaja con docentes de base; también se compromete con acciones civiles que incluso ponen en riesgo la integridad física de sus asociados.
Rememoro cómo Suma por la Educación, entonces bajo la conducción de Paco López Díaz, colaboró con los padres de familia de Morelos durante la huelga de 84 días de 2008. Su acción fue crucial para organizar cursos alternos por radio, televisión, internet y presenciales, aun en cantinas (en horas sin clientela).
La movilización de los padres de familia obligó a la SEP a ejercer su autoridad y a la dirigencia del SNTE a retraerse de su doblez.
Es la página que me gusta más del libro de Suma por la Educación.
¡Por estos dos motivos acepto con gratitud este reconocimiento!
*Académico de la Universidad Autónoma Metropolitana
