Los placeres cotidianos / 31 de enero de 2024
Emma Stone protagoniza la película Poor Things, coproducida por Irlanda, Gran Bretaña y EU
¡POBRES CRIATURAS!
Cuando aparecen los créditos, se encienden las luces y uno tiene que reprimir el deseo de aplaudir por miedo a resultar escandaloso. Cuando apuras la salida del cine para meterte a un café y regurgitar la película escena por escena en una conversación apasionada y casi un tanto atropellada. Cuando te acompañan tres fanáticos de igual categoría y se pelea abiertamente por el derecho a la palabra y se concluye con unanimidad en adjetivos que la ensalzan: “maravillosa, excelsa, sublime, genial…”. Esta película la tengo que recomendar y reseñar a mi manera. Sin duda, lo mejor que he visto en los últimos dieciocho meses. Una joya.
Poor Things (Pobres criaturas) es una película irlandesa-inglesa-americana del año pasado, 2023, la dirige y también le metió un dinerillo Yorgos Lanthimos. De él, la Unagi y yo viéramos solamente La favorita y ya nos había parecido elevadísima, pero ésta supera todo lo imaginable. Yo, que soy lector, debería haberme leído la novela que la origina, que es del escritor escocés Alasdair Gray, pero no, apenas estoy consiguiéndolo y en Amazon no lo hay en español y yo, en inglés, sufro mucho para disfrutar un libro que espero tan denso; hoy mismo me doy una vuelta al Sótano, a Gandhi o a El Péndulo; de que aparece, aparece. La peli la protagoniza Emma Stone y juro por mis antepasados celtas y fenicios que, si no le dan el Oscar, no volveré a ver una ceremonia de la academia gringa; es sencillamente, impresionante. Un Willem Dafoe supremo, un Mark Ruffalo que también aspira a la estatuilla y un adorable Ramy Youssef, estos cuatro entre otra pléyade de actores y actrices muy bien dirigidos.
La historia tiene rasgos de comedia, arranca algunas risas en momentos puntuales (no comprendo a la idiota que estaba a dos lugares de nosotros que se carcajeó toda la película y estuvo a punto de amargarme la tarde), pero es mucho más que comedia, está llena de símbolos y de dobles significados, es el viaje de la liberación de la mujer, es la evolución del feminismo en una mirada profunda, compleja que, si bien tiene ese barniz simpático en algunas secuencias y está divinamente enmarcada por la puesta en escena dotada de la belleza surrealista de unos decorados que retratan una época victoriana con mucho estilo y color. Que juega con la mirada invertida de un Frankenstein ahora bueno y dulce, nos muestra el viaje de la mujer, desde niña bebé, en el principio de los tiempos, hasta adulta, en la actualidad, ese juego de símiles que nos muestra el hambre de evolución, el descubrimiento de la sexualidad, de la emancipación, de la libertad y el tormentoso trayecto desde la inseguridad, la ignorancia y el miedo, hasta la seguridad, la confianza y la afirmación de sí misma, libre y confiada.
La protagonista, Bella Baxter, nos regala un arco de evolución tan logrado que se va haciendo perceptible al ritmo de la narración, de pasos inseguros, de exabruptos propios de la ignorancia, de la timidez y el miedo, va creciendo a través de su inmaculado lenguaje corporal hasta convencernos sin estridencias de un cambio mucho más interior que el físico que nos muestra.
Está ya llena de premios. La Academia estadunidense suele ser un poquito puritana y castiga con rigor a las películas que se escapan de los lineamientos de lo que ellos comprenden como el bien hacer; aquí se rompe con todo, pero es tan genial que no podrán dejarla escapar sin robarse seis o siete premios, desde luego, la mejor actriz y seguramente fotografía y banda sonora, dirección y alguno más. No faltará quien la odie y no la disfrute, respetaré toda opinión, lo que es seguro es que a nadie deja indiferente, o te horroriza o te enamora. Véanla, por mi parte les prometo dos cosas: que voy a volver a verla y que leeré el libro ya.
Bonito miércoles, está en el cine, vale la pena, van a disfrutarla y, como digo siempre: es una buena manera de romper la semana. Al salir del cine cae bien un bacalao ao forno y una copa de Touriga. Salud.
