Los placeres cotidianos / 20 de noviembre de 2024
En tiempos como los actuales, la obra resuena con una potencia renovada.
EL BARROCO EN MADRID: THEODORA, EN EL TEATRO REAL
Madrid se viste de gala con la presentación de Theodora, una de las obras maestras menos conocidas de Georg Friedrich Händel. Este oratorio, que explora temas como la fe, el martirio y la redención, cobra nueva vida en el majestuoso escenario del Teatro Real. Aunque originalmente concebida como una pieza de concierto, la puesta en escena actual transforma a Theodora en una experiencia teatral total, donde la música barroca y una dirección visual contemporánea convergen para conmover y fascinar. Ayer fuimos al estreno. Suertudo que soy.
En el mundo del barroco, Händel es un nombre insuperable. Su capacidad para transmitir emociones a través de arias desgarradoras y coros sublimes encuentra en Theodora un vehículo ideal. Cada nota parece diseñada para penetrar en el alma del espectador; y en esta producción, medio madrileña, la fuerza de la música se amplifica gracias a una escenografía que combina modernidad y simbolismo, creando imágenes de impresionante belleza. La iluminación y los elementos visuales no sólo acompañan a la música, sino que además la enriquecen, añadiendo nuevas capas de significado.
La trama, basada en el martirio de la santa Teodora en la Roma antigua, es un relato eterno sobre la valentía frente a la opresión. En tiempos como los actuales, la obra resuena con una potencia renovada, recordándonos la importancia de los ideales y la lucha por nuestras creencias. Sin embargo, Theodora también se destaca por su humanidad, explorando los dilemas internos de sus personajes con una sensibilidad que Händel convierte en música celestial.
La versión escénica de este oratorio barroco de Händel llega por primera vez a España. La directora de escena Katie Mitchell debuta en el Real con una lectura contemporánea y provocadora que destaca temas como el fanatismo religioso. Esta esperada producción contará con Joyce DiDonato, Julia Bullock. El libreto de Thomas Morell está basado en la obra de Robert Boyle, Love and Religion Demonstrated in the Martyrdom of Theodora and Didymus.
Estrenada en el Covent Garden de Londres el 16 de marzo de 1750. Ahora disfrutamos una nueva producción del Teatro Real, en coproducción con la Royal Opera House, con la dirección musical de Ivor Bolton. Miguel goza y lo comparto. Los que me quieren se alegran con mi suerte y, los que no, se mueren de envidia. Allá cada uno con sus cuitas.
En definitiva, esta versión de Theodora en el Teatro Real no sólo es un homenaje a la genialidad de Händel, sino una muestra del poder del arte para conmover e inspirar, trascendiendo épocas y estilos. Una cita imprescindible para cualquier amante de la música y el teatro, y una joya que Madrid tiene la fortuna de albergar en estos días.
Confío en verla pronto en México. Bellas Artes debe jugar estas bazas, debe entrar de lleno en las grandes producciones y ofrecerlas al público mexicano en precios razonables. Esto es cultura, y es una manera de llevar el arte a los corazones.
Cuando estoy en España me vuelvo muy mexicano. Desde aquí extraño y valoro las maravillas de nuestra tierra. Veo también la distancia que tenemos con el primer mundo. No es un tema que se vaya a resolver con ningún gobierno. Es un asunto de responsabilidad personal, grupal, del pueblo en general, por más que la 4T nos haya hasta estropeado el sentir de esta palabra.
Pueblo bueno y sabio, no es tan simple. El pueblo es también ignorante y cruel; por eso, cambio la palabreja y me quedo con nuestra gente, con usted que me lee, conmigo que le escribo, con los que trabajan y sueñan y tratan cada día de ser mejores personas, más buenas y mejor preparadas.
Bonito miércoles. Besos desde Madrid.
