De política y cosas más sucias

Hoy voy a comentar un artículo de mi compañero de páginas, Fernando Belaunzarán, me pareció una joya

  • Hoy voy a comentar un artículo de mi compañero de páginas, Fernando Belaunzarán, me pareció una joya

¡Los que saben... saben!

Leo Excélsior todos los días, le dedico una hora aproximadamente, y lo hago en la mañana con un par de expresos. Me informa y me entretiene, aprendo y me divierto. No suelo hacer referencias a otros artículos porque intuyo que quienes me leen aquí ya leyeron también las columnas de las que haría mención.

Hoy voy a saltarme esa autoimposición, porque el editorial de ayer de Fernando Belaunzarán me pareció una absoluta joya. Sin desperdicio. Confieso haberlo pensado y tenerlo en espera para hablar del tema algún día, pero no hubiera sabido contarlo así, ni muchísimo menos, mejor. Trata del humanismo de Claudia Sheinbaum.

Fernando no se va por las ramas de la  filosofía del lenguaje, pero marca con absoluta claridad la incongruencia y el juego sucio de no llamar a las cosas por su nombre.

Humanismo mexicano, esta falacia puesta en los labios de estos que gobiernan hoy y están intentando acabar con la democracia, es un insulto a la inteligencia.

No se amarra de manera alguna: humanistas que no reivindican al ser humano, que abandonaron a todos durante la pandemia, que se atrevieron a usar Ivermectina. Al artículo de Belaunzarán no le sobra ni una coma. Bueno, si se lo perdieron ayer lo pueden leer hoy en la versión digital. Vale la pena. Mis respetos, Fernando.

Pero la edición de ayer de Excélsior venía cargada de joyas, como la del maestro Leo Zuckermann que hace un análisis del debate, tan afilado y concreto, como preciso, un comentario que cierra pidiendo a su amigo Salomón que retire su candidatura, pues no será más que una comparsa que favorecerá a Clara Brugada, y él, Chertorivski, pasará a la historia como el culpable de que Morena siga gobernando la capital del país.

Poco tengo que añadir al desmenuzamiento que del debate hace Zuckermann, si acaso, decir que, en mi opinión, Santiago Taboada irá ganando frescura con el pasar de los días, aún lo veo un poquito acartonado y poco incisivo. Es él quien debe atacar y no darle esa oportunidad a Clara, ella es predecible, sigue un guion establecido por sus jefes.

El esquema del debate está pensado para evitar la confrontación real, es tan rígido que pierde espontaneidad y se convierte en un intercambio sordo de discursos prefabricados. Lo ideal sería un ejercicio más dinámico con menos normas de rigidez y más apertura a la discusión y valoración de temas.

Habrá otros debates, espero más calentura para que, además de permitirnos ver cómo se desenvuelve cada candidato, también veamos cómo actuarán frente a los problemas reales que enfrentamos. Ojalá sean ya sólo de Clara Brugada contra Santiago Taboada, y que Chertorivski ya ni palomitas lleve.

Es miércoles, como el lunes no trabajé hasta mañana no consideraré media semana. Pero siempre es buen momento para leer a Roberto Bolaño; estoy releyendo Los detectives salvajes y es, sencillamente, portentoso. Bonito día.

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