Como la vida misma / 31 de diciembre de 2023
2024 será año de Hidalgo, que ya no significa nada, porque se han quedado con todo desde 2018, pero igual suena amenazador
ADIÓS 2023… BIENVENIDO 2024
Se inauguró el Tren Maya ¡vaya por Dios! Surca el etéreo el primer vuelo de Mexicana, orgullo militar en vuelos civiles, ¡yuju, qué lujo! Todo son éxitos en esta administración tan divertida. No hay masacres, lo de Salvatierra fue sólo una mala noche. La megafarmaciototota central rebosa medicinas y con una logística entre danesa y noruega, con camiones, bicicletas, aeronaves, motonetas y helicópteros no faltarán mejorales o supositorios Senosian ni en el pueblito más recóndito de Quintana Roo, aunque los tengan que llevar con drones, aquí no se escatima. Viva López, que supo crear un problema donde no lo había y ahora le está metiendo ganas a la solución, hay que reconocerle que es muy ocurrente.
Se acabó la corrupción, véase mi ondear de pañuelo emocionado. Aquí no hay consumo de fentanilo, se controló el paso de migrantes y se les trata con dignidad, sólo se nos quemaron unos poquitos y eso con todas las garantías y los derechos humanos. Qué belleza. Pinche país de primer mundo que tenemos. En los hospitales del IMSS no hay listas de espera y los niños con cáncer ya no fingen para denostar a esta administración y se están curando todos con los tratamientos más avanzados y las quimioterapias cubanas de última generación.
No hay intromisión y los tres Poderes trabajan separados, como en Alemania, con independencia en las decisiones, pero con un mismo espíritu patriótico. Nunca tuvimos tanta democracia y tanto respeto a las organizaciones civiles, jamás se vio tal altura de miras. Acapulco ya quedó, listo, recuperado y creciendo de nuevo; está lleno de lucecitas navideñas y sobraron pavos y bacalao en la noche del 24. Faltan algunos albañiles, pero el pueblo bueno está reconstruyendo sus casas con el bien hacer de cada vecino. Esta vez con más varilla y más concreto, con menos asbesto en los techos, para que, si se viene otro Otis, ya nos haga lo que el viento a Juárez.
Claudia vuela en su campaña y se nos prometen otros seis años de continuidad, no entiendo si es una promesa macabra o si en serio creen que eso queremos, seis años más de lo mismo no serán fáciles de resistir. Estos señores están por la labor de desmadrarlo todo. Y seguirán culpando a gobiernos anteriores, nada más brincándose éste que es de ellos y no lo podrán ni mencionar. El Ejército se hace cargo de todo, tomará el control de las escuelas, de las primarias y las secundarias, las universidades, hasta las academias de danza, la idea es bailar todos al mismo ritmo y son.
2024 será año de Hidalgo, que ya no significa nada, porque se han quedado con todo desde 2018, pero igual suena amenazador. Ver a quienes les ha ido bien en este sexenio, es una prueba de aguante de la sociedad. Los supermillonarios han ganado igual o más que siempre, los políticos han robado su cuota eterna, el Ejército ha adquirido poder y presencia a niveles de riesgo, unas Fuerzas Armadas tan empoderadas pueden caer fácilmente en tentaciones muy feas. ¿Y nosotros? Los normalitos, la clase media, estamos más jodidos que nunca y engrosando la clase baja, en vez de que el ejercicio fuera al revés, cada día deberían pasar miles de mexicanos de la pobreza a la digna medianía, pero aquí, además de enaltecer la escasez, ensalzamos la miseria. Se le está dando en la torre a la clase que sujeta al país. Qué pesimista estás, me dice la Unagi, leyendo esta reseña. Sí, le digo, tengo pocos motivos para el optimismo general. Por eso, para mí y, les deseo lo mismo para ustedes, me aferro al amor, al arte, a la cercanía y a la belleza, por eso insisto cada semana en recomendar la lectura y yo mismo trataré de leer cuanto pueda, procuraré ver buen cine, ir al teatro, trataré de viajar, de derrochar cariño a los que tengo cerca, trabajaré y me romperé el alma para vivir cada día un poquito mejor, para regalarme momentos felices, porque la vida se construye así, y… que se conformen nomás los feos. Nosotros duro y para adelante, a crecer a prosperar, a cuidarnos mucho y sacarle a la vida toda la felicidad que se le pueda exprimir. Feliz y saludable 2024. Que la suerte nos acompañe y que espabile Xóchitl.
