Como la vida misma / 30 de junio de 2024
Retirarse a tiempo es un arte, es la suprema elegancia del que se sabe disminuido y evita la pena y la lástima
¡RETIRARSE A TIEMPO!
El mundo está de cabeza, si el país más poderoso del mundo se debate entre Trump y Biden, que Diosito nos agarre confesados. El jueves vi el debate hasta donde lo soporté, más o menos 30 minutos, una cosa demencial, cada uno en su particular película de terror. El actual presidente no tiene ni la capacidad para reconocer la elegancia que supondría retirarse a tiempo, creo que ya lo perdimos. No, ya no sirve, se le va el pájaro y vive ya en un universo paralelo. El debate fue una pena, una sinrazón. Por un lado, un energúmeno tosco, hostil, maleducado y fanfarrón, un delincuente condenado y en vías de la obligatoriedad de cumplir sus sentencias, por el otro un viejito chocho y desvalido. Yo no creo ni siquiera que esté capacitado para terminar su mandato. Me produce una enorme desazón ver cómo está el mundo, cómo damos bandazos de extremo a extremo y los moderados no están de moda. Me cuesta creer que poco más de 300 millones de gringos no haya dos personas más presentables que éstos que nos ponen en la palestra. Qué feo panorama.
Retirarse a tiempo es un arte, es la suprema elegancia del que se sabe disminuido y evita la pena y la lástima, se niega a perder admiración y prefiere ser recordado por sus momentos de grandeza. Ojalá y nuestro Presidente cumpla su palabra y de verdad se vaya al terminar su mandato. Será un alivio para los que no coincidimos con sus ideas o con sus formas y un orgullo para quienes lo admiran, que se ahorrarán la pena de verlo perder facultades. La edad más adecuada para retirarse está en función de la medida de tus responsabilidades, a un pedestre escritorcillo como yo, si me dejan de leer se me apagan las velas, pero no pasa nada, por más pinche que escriba nadie saldrá perjudicado. El piloto de un avión tiene más riesgos, debe jubilarse a tiempo antes que la natural merma de facultades lo lleven a cometer un error fatal. El presidente de un país, especialmente el del vecino del norte, donde sus alcances pueden tener repercusiones mundiales, debe estar lúcido, y lucido debe irse a tiempo. Ya Trump me parece anciano, pero el caso del demócrata es patético. Su partido debe saberlo y está a tiempo de rectificar y cambiar de candidato antes de las elecciones, de dejar a Biden corren dos riesgos: uno, que pierda y dos, que gane y lo desmadre todo.
Me queda la esperanza de que en la convención demócrata de agosto, Biden rectifique y anuncie su retiro, esto abriría muchas heridas en el seno del partido, pero sería siempre preferible a ser derrotado abrumadoramente por Trump en noviembre. Kamala Harris, actual vicepresidenta, con pocas aspiraciones aparentemente o el gobernador de California Gavin Newsom podrían contender para el puesto. Desde hace más de 50 años, el partido da a los votantes la prerrogativa de escoger a su candidato y sólo una situación extrema como sospecho que puede considerarse la actual, podría llevar a los delegados en la convención a una decisión de última hora.
Es domingo, hoy voy a cuidarme, me iré primero con la Unagi a la pedicurista, siempre tuve unos pies muy bonitos, según mi abuelita, pero con la edad las uñas enterradas dieron paso a una suerte de palas afiladas o garras que van rallando la duela si camino descalzo. Luego hay que ver futbol, primero a España a la una, que la veré con un pulpo a la gallega y una botellita de Rioja en la cantina La número uno, allá con mi amigo Manolo, y ya en la tarde, a las seis, con un expreso y un tequila veré a México. Pero considerando que aquí andamos muy lejos de Dinamarca y ya estamos peor que Venezuela, la verdad, confío poco en los nuestros contra Ecuador. Hasta me da miedo que nos asalten otra embajada. Me queda la ilusión de ver a la roja contra Georgia, a ver si hay suerte.
Sigo masticando a Dostoievski, es intenso, pero es muy bueno. El jugador. Tiene su fondo la novelita. Leamos que con ello se nos quita lo apelmazados. Bonito y deportivo domingo. Feliz día.
