México, ¿sociedad o subordinación?
Donald Trump lo dijo sin matices: “México hace lo que le decimos”. La Casa Blanca lo presume, la presidenta Claudia Sheinbaum lo niega… pero los hechos cuentan otra historia. Apenas unas horas después de que Trump firmara en secreto la orden para que el Pentágono ...
Donald Trump lo dijo sin matices: “México hace lo que le decimos”. La Casa Blanca lo presume, la presidenta Claudia Sheinbaum lo niega… pero los hechos cuentan otra historia.
Apenas unas horas después de que Trump firmara en secreto la orden para que el Pentágono actúe contra los cárteles mexicanos —catalogados por EU como organizaciones terroristas—, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, lo dejó claro: “La vigilancia es constante y, llegado el momento, tomaremos acciones para defender al pueblo estadunidense”. No dijo cuándo ni cómo… pero el mensaje fue inequívoco: el plan está listo. Desde esa lógica, los cárteles ya no son sólo un problema de seguridad pública, sino un peligro directo para la seguridad nacional de EU.
La presidenta Claudia Sheinbaum asegura que rechazó de forma tajante la entrada de tropas estadunidenses. Pero aceptó un “esquema de colaboración” que, en los hechos, se traduce en concesiones visibles: en menos de una semana, México entregó en extradición a otros 26 narcotraficantes, piezas clave para que Washington trace la red de protección política y gubernamental que sostuvo a esos criminales.
La Embajada de Estados Unidos celebró la “valiente cooperación” de la Presidenta. Días después, cayeron 27 miembros del CJNG en Aguascalientes en un operativo conjunto del Ejército, la Guardia Nacional y fuerzas locales, con apoyo directo o indirecto del FBI. Y el Departamento de Justicia elevó la presión: 26 millones de dólares en recompensas por cinco líderes de Cárteles Unidos, acusados de inundar el mercado estadunidense de fentanilo.
Estos movimientos no son casualidad. Son el reflejo de una relación cada vez más asimétrica. EU ya no presenta a México como un socio, sino como una amenaza a su seguridad nacional. Marco Rubio, desde el Departamento de Estado, lo dice sin rodeos: frente al narco, “medidas excepcionales”. La intervención unilateral dejó de ser un tema prohibido.
Mientras tanto, la Secretaría de Relaciones Exteriores está pasmada. La diplomacia bilateral está congelada: no hay reuniones de alto nivel, las mesas técnicas son mínimas y la cooperación en inteligencia opera entre desconfianza mutua. En este clima, la declaración mexicana de que “no habrá tropas extranjeras” se siente más como un acto de fe que como una línea roja real.
Fuentes de EU señalan que el Pentágono y el Comando Norte ya ensayan posibles escenarios: ataques de precisión contra objetivos de alto valor, bases temporales en la frontera y mapas logísticos. Las simulaciones concluyen que la resistencia mexicana sería limitada y que el costo internacional será asumible.
Y sí, no es ficción. Ya hay sobrevuelos de drones sobre puntos estratégicos, no sólo en el Edomex, cuya presencia fue justificada por el titular de la SSPC, Omar García Harfuch, con el argumento de que fue con fines de investigación y a solicitud del gobierno de México, lo cual no se explica, porque el Ejército mexicano tiene drones para tal fin, de muy alta calidad. Aunado, se mantiene la presencia de buques militares en aguas cercanas a nuestros litorales. Todo mientras la etiqueta de “terroristas” sobre los cárteles avanza en el discurso oficial de Trump.
La historia enseña que, cuando EU declara agotadas las vías de negociación, la acción militar es sólo cuestión de tiempo. Sin embargo, la realidad es que difícilmente se ejecutaría una invasión militar en México, en cambio, sí se incrementaría la presencia de otras áreas de seguridad como la CIA, DEA y Servicio Secreto. Innegablemente México seguirá cooperando con EU en todos los ámbitos, en particular, en el combate al narcotráfico, no sólo con Trump, porque así conviene a la seguridad nacional de los dos países.
- DE IMAGINARIA
El general secretario de la Defensa, Ricardo Trevilla, presidió el cuarto aniversario de la Creación de la Comandancia del Ejército Mexicano. La emotiva ceremonia se celebró el pasado miércoles en el Campo Marte. Estuvieron, además del titular de la Comandancia del Ejército, General de Div. DEM, Jesús Leana Ojeda, altos mandos de la Defensa, Semar, GN y agregados militares, navales, policiales y aéreos acreditados en nuestro país, así como invitados especiales.
