“Imperdonable callarlo”
“No hay marcha atrás. Fue mediante un ejercicio de sabiduría, sensatez, congruencia y humildad que pusimos ante la ley, ante la conciencia y el escrutinio de las y los mexicanos actos reprobables que no nos definen como institución, sino que podían enquistarse. Fue ...
“No hay marcha atrás. Fue mediante un ejercicio de sabiduría, sensatez, congruencia y humildad que pusimos ante la ley, ante la conciencia y el escrutinio de las y los mexicanos actos reprobables que no nos definen como institución, sino que podían enquistarse. Fue muy duro aceptarlo, pero hubiera sido mucho más y absolutamente imperdonable callarlo. Fuimos nosotros mismos quienes dimos el golpe de timón”.
Es parte del discurso pronunciado por el secretario de Marina Armada de México, Raymundo Morales Ángeles, previo al inicio del desfile militar del 16 de septiembre. Frente a la presidenta Claudia Sheinbaum, al secretario de la Defensa, general Ricardo Trevilla y representantes del Poder Judicial y del Congreso de la Unión, de los contingentes castrenses, sus palabras cimbraron al Zócalo capitalino. El secretario de Marina envió un mensaje directo y valiente: llegar hasta las últimas consecuencias contra quienes utilizaron el uniforme para contrabandear millones de litros de combustible ilegal y evadir al fisco.
El discurso no exoneró a su antecesor, el almirante Rafael Ojeda. Al contrario, transmitió indignación y compromiso. Morales fue claro: las investigaciones contra la corrupción llegarán “tope donde topen”. Con ello defendió la honra de la Armada, pero también dejó entrever que la corrupción alcanzó niveles insospechados en el gobierno de la 4T.
Las dudas recaen ahora en la FGR. ¿Hasta dónde se investigará el huachicol? ¿Es posible que el expresidente Andrés Manuel López Obrador ignorara los negocios de los sobrinos de Ojeda o de personajes cercanos a sus hijos como Amílcar Olán, mencionado en diversos testimonios? A eso se suman las declaraciones del general Eduardo León Trauwitz, quien asegura que entregó información sensible a Rocío Nahle cuando era secretaria de Energía y que, en lugar de frenar el delito, dicha información fue usada para “maximizarlo”. O bien, el oficio del exsecretario de la Defensa al general Audomaro Martínez, extitular del CNI exigiendo la renuncia de Juan Carlos Madero, quien fuera segundo funcionario en importancia de Aduanas por sobornos en el tráfico ilegal de combustibles. La madeja, de irse desenredando podría alcanzar a más funcionarios de alto nivel de éste y el anterior sexenio, además de otros mandos de la Marina.
En otro frente, la llegada a México, de Hernán Bermúdez, líder del grupo criminal La Barredora, tiene nerviosos a políticos y empresarios. Uno de ellos es Adán Augusto López, a quien por cierto se le vio muy despreocupado en una boda en Durango, invitado por su amigo de infancia, Héctor Pastrana. Sabe que la sombra de su exsecretario de Seguridad en Tabasco lo persigue y pese a que lo niegue, puede convertirse en un testigo incómodo en su contra. El exfuncionario sabe demasiado. Callar o hablar dependerá de presiones superiores. Bermúdez fue expulsado de Paraguay por violaciones migratorias, con lo que se anuló el proceso de extradición que habría tomado meses, sin embargo, su deportación fue un punto favorable para Omar García Harfuch.
En medio de este enredo, la Secretaría de la Defensa negó que el relevo del general Miguel Ángel López de la 30 Zona Militar estuviera ligado a sus declaraciones, en el sentido de que Hernán Bermúdez sí era investigado. Coincidió con las rotaciones programadas del Ejército mexicano.
Pero lo que sí podría generar ruido es la defensa que hace la Presidenta al senador morenista. Reveló que fue López Obrador, junto con Adán Augusto, quienes solicitaron al gobernador de Tabasco la destitución de Bermúdez como secretario de Seguridad local. Grave decisión optar por removerlo en silencio en lugar de presentar la denuncia ante la FGR para procesarlo.
* Qué dirá al respecto el titular de la FGR, luego de que la fiscal general de EU, Pam Bondi revelara que la extradición de Rafael Caro Quintero fue por instrucciones de Donald Trump. Ya lo había dicho antes. La DEA no olvida.
DE IMAGINARIA
No todo han sido malas noticias para la Marina Armada de México. Ya concluyeron los trabajos de reparación y mantenimiento del Buque Escuela Cuauhtémoc “El Caballero de los mares”, luego de su accidente en Nueva York. Esta semana comenzó con pruebas de aceptación antes de incorporarse a sus labores operativas.
