El as bajo la manga de Ebrard
México no sólo no ha hecho nada para frenar la migración, los dejamos entrar por la puerta grande
Mucho he escrito sobre los graves daños que ha causado la política de puertas abiertas del gobierno federal, no sólo para EU, sino para México. BC, Veracruz, Tabasco y, muy en especial, Chiapas registran serios problemas de inseguridad, violencia e insalubridad por migrantes hondureños, haitianos, cubanos y hasta africanos.
Hace poco escribí una columna titulada “Malos vecinos”, ahí expuse que mientras Trump nos ha solicitado frenar el paso de migrantes por nuestra frontera sur, ya que le ha causado a su país la más grave crisis migratoria, 600 mil detenidos en lo que va del año, nosotros le exigimos buen trato a nuestros migrantes, que controle su venta de armas que cruzan diariamente por la frontera norte y van a parar a los cárteles; que frene el consumo de drogas de sus ciudadanos para aminorar la demanda, que no aplique aranceles y que apruebe el T-MEC.
Pero México no sólo no ha hecho nada para frenar la migración, sino que los dejamos entrar por la puerta grande, les damos transporte, comida y techo, les ofrecemos empleo, visas humanitarias y los escoltamos hasta la frontera norte. Estábamos retando a Trump y a su gobierno, a nuestro socio comercial más importante, más de 300 mil mdd por año exportamos a aquel país.
Ante la inacción de nuestro gobierno, Trump no tuvo más remedio que amenazarnos con imponer un arancel del 5% a todas nuestras exportaciones y subir otro 5% cada mes si no actuamos en contra de la libre migración. Para endurecer más el tema, exigió que se combata al tráfico de drogas y se acabe con los cárteles.
De aplicarse los aranceles, sería catastrófico para nuestro país. Ante la gravedad del problema, el Presidente ha dado un golpe de timón de 180 grados. Envió una delegación de emergencia encabezada por el canciller Ebrard, a quien, en esa misma semana, Mike Pompeo plantó en dos ocasiones, ya era un mensaje claro de la molestia de EU. La delegación que acompaña a Ebrard son los secretarios de Economía, Hacienda, Agricultura y el asesor del Presidente, Lázaro Cárdenas.
Mala elección de acompañantes, pues no es un problema de aranceles ni comercio, es de migración y seguridad. Debieron estar Gobernación, Defensa, Marina e INM.
El as que lleva Ebrard son los temas de seguridad, sí, los que le interesan a EU. Lo que comprometió el canciller es que AMLO cambiará su discurso y política de puertas abiertas; comenzará la detención de migrantes y se desplegarían más de seis mil elementos de las FA y GN para reforzar la frontera sur.
Abrirá el espacio aéreo mexicano a sus aviones espía. Reactivará la presencia de agentes de la DEA en operativos de la Semar contra cárteles y permitirá que anden armados; no se cancelará el Plan Mérida, habrá más cooperación e intercambio de información en áreas de inteligencia sobre narcotráfico y terrorismo. Difícil que Trump se niegue a esto.
En un evento casi publicitario, en un avión de la PF fueron llevados a su país más de cien hondureños. Por primera vez, desde ayer, se enviaron elementos de las FA y GN a la frontera sur, donde frenaron una caravana de más de mil migrantes.
Y lo impensable, el Presidente de México dijo lo que quería escuchar la Casa Blanca: “No se puede permitir que migrantes transiten por nuestro territorio de manera ilegal, tenemos que aplicar las leyes”. Estas palabras fueron a petición de Ebrard.
DE IMAGINARIA
México y EU viven una de sus peores crisis, desde 1985, cuando fue asesinado el agente de la DEA, Enrique Camarena.
El presidente López Obrador convocó a defender la dignidad de México en BC. AMLO debe entender que ya no está en campaña y que estos mítines no sirven de nada.
