Coordinación sin subordinación

El miércoles 9 de septiembre llegó, desde Quito, Ecuador, un duro mensaje de Marco Rubio, después de su visita a Colombia, a donde acudió para reforzar la lucha contra el narcotráfico. El secretario de Estado de EU volvió a poner el dedo en México. Dijo que “la cabeza de la serpiente” está aquí, en referencia a los cárteles, argumentando que existen vastos territorios del país que no son gobernados por el Estado mexicano, sino que son controlados por organizaciones narcoterroristas.

Pese a reconocer que México ha hecho más que nunca para perseguir a los grupos criminales, advirtió que no es, ni de lejos, suficiente. Luego vino de nueva cuenta otra advertencia: “Los cárteles cuentan con un gran financiamiento y hay que enfrentarlos. Nuestra esperanza e intención es que sea con México. Pero si no, tarde o temprano, habrá que hacerlo de una forma u otra”. 

La declaración no es menor. Washington quiere ver caer a los cárteles y quiere resultados contra quienes los protegen, los financian y les permiten operar con impunidad.  Sin embargo, una intervención militar es impensable. A Marco Rubio, al igual que al presidente Donald Trump se les olvida que la cooperación entre la Defensa Nacional y el Comando Norte es estrecha. Existe el intercambio de información e inteligencia. Y esa colaboración ya permitió golpear objetivos que durante el sexenio de López Obrador parecían intocables. 

El secretario de la Defensa, general Ricardo Trevilla, reiteró hace unos días la buena relación que existe con las fuerzas armadas de EU y el Comando Norte, la cual, dijo, se basa principalmente en responsabilidad compartida, confianza mutua, respeto a la soberanía y coordinación sin subordinación.

Además, dio a conocer que, en el aspecto operativo, la Defensa Nacional mantiene desplegados 10 mil elementos de la GN en la frontera norte y otros 3 mil soldados en patrullajes espejo, en coordinación con las FA de EU. Esa colaboración ha dado como resultado el derribamiento e inhabilitación de 300 drones. De manera unilateral, el Ejército mexicano ha detenido a 14 mil 270 personas, desde febrero del año pasado a la fecha. Decomisó también 9 mil 829 armas de fuego y cerca de 2 millones de cartuchos; incautó 9.4 toneladas de cocaína, 53.6 toneladas de metanfetamina y 32 mil litros de metanfetamina, además de desmantelar 2 mil 300 laboratorios clandestinos. Si eso es poco para EU, habría que ver lo que han hecho ellos. El próximo 13 de septiembre, durante la Gesta Heroica del Castillo de Chapultepec, la Presidenta y el general secretario, darán un nuevo pronunciamiento en defensa de nuestra soberanía.  

* Pese al cierre de filas de la 4T en torno a Rocha Moya, la SSPC continúa investigando al gobernador de Sinaloa. Hace unos días, en un evento de banqueros, Omar García Harfuch se reunió con el embajador Ronald Johnson y con Jarod Koopman, director del IRS Criminal Investigation, agencia federal de EU encargada de investigar delitos como lavado de dinero y financiamiento al terrorismo. También estuvo Omar Reyes, titular de la UIF. En ese encuentro salió a flote el nombre de Ricardo Velarde Cárdenas, exsecretario de Economía de Rocha Moya y empresario, quien renunció al cargo cuando en el bar Terraza Valentino, del que es socio, desapareció el joven Carlos Emilio, hijo de Brenda Valenzuela, hoy madre buscadora. Velarde está en la mira del IRS y por orden de García Harfuch, la UIF bloqueó sus cuentas y fue denunciado ante la FGR por presunto lavado de dinero. 

Omar García se ha convertido en el interlocutor más confiable de EU, y un sector del morenismo ve esto como un riesgo. Velarde Cárdenas podría aportar pruebas contundentes contra de Rocha Moya. El gobernador es una pieza clave para llegar hasta el expresidente López Obrador.

DE IMAGINARIA

El general Ricardo Trevilla Trejo pasó revista a más de 15 mil integrantes del Ejército mexicano, FAM y la GN que participarán en el Desfile conmemorativo del 216 Aniversario del inicio de la Independencia. En esta columna formarán parte 45 drones, 99 aeronaves —93 de la Fuerza Aérea y seis de la GN— y 536 vehículos terrestres. Entre ellos los blindados “Huracán”, “Cimarrón” y “Titán”, diseñados y fabricados por ingenieros militares mexicanos. También los vehículos “Holkan” y “Ocelot”. El mensaje será el de un Ejército que conserva sus tradiciones, pero que también apuesta por la innovación y el desarrollo tecnológico.