Aumenta la presión de Estados Unidos
La violencia ha rebasado la tolerancia

Miguel Ángel Godínez García
Alto mando
Cuando en la mañanera se dedica un buen espacio para proyectar tuits de opositores a la administración de López Obrador señalando a cada uno de ellos como traidores a la patria, no nos queda más que reconocer que para el Presidente lo más importante es construir cortinas de humo para no tratar asuntos de suma importancia.
La violencia en el país ha rebasado cualquier límite de tolerancia, hoy están en riesgo además de los ciudadanos, que no es poca cosa, los elementos de seguridad, Ejército, Marina, GN, policías estatales y municipales, cualquier encargado del orden público está en la mira de la delincuencia organizada. No sólo se pueden ver las disputas de las plazas, las venganzas o muestras de poder entre cárteles, hoy hay una abierta declaración de guerra a la sociedad en general, autoridades, ciudadanos, empresarios, un mensaje de que estamos en un Estado fallido que es controlado por criminales. Al Presidente no le gusta que el tema en los medios siga siendo el mismo, ni el señalamiento a los estados que se están bajo el control del narco, no le gustan los datos ni las cifras de muertos o de eventos prácticamente de terrorismo que venimos sufriendo, sí, desde hace más de una década, pero incontrolable, desbordada y complaciente desde hace casi 3 años de esta administración.
Una administración que no responde a nada ni a portazos en sus reuniones de inconformes que ponen en riesgo la integridad de su persona y con ello la estabilidad del país. Es insensible al número de muertos y a la tragedia de empresarios sometidos al pago de derecho de piso o incluso a cerrar los negocios antes de ser socios de criminales, pero demasiado sensible a las críticas, a los datos, a las denuncias de que el Estado hace lo que se dice nada, que lo mismo deja morir a elementos de seguridad y ciudadanos, como permitir que transiten a balazos en pueblos o ciudades, que se vistan de empresarios los mismos criminales. Los mexicanos no hemos podido hacer que el Estado cumpla su función de salvaguardar al país, sin embargo la visita del fiscal Gertz Manero a Washington, el pasado 29 de septiembre, para entrevistarse con la plana mayor de seguridad nacional, lo puede lograr. Aunque a la visita no se le haya querido dar la importancia que merece, la falta de información de tan relevante hecho, lo sorpresivo del mismo y la serie de reuniones con funcionarios de muy alto nivel sólo se explican desde la gran preocupación de EU y la presión que se le ejerce al gobierno mexicano para controlar la violencia en nuestro territorio. Al gobierno de Biden no sólo le basta el muro impuesto por ellos en nuestra frontera sur para mitigar la migración, su malestar en el fortalecimiento de líderes criminales que amenazan la seguridad de su frontera y la posible presencia de grupos terroristas, hicieron que el Departamento de Estado elevara de 5 a 15 millones de dólares la recompensa por información que lleve al arresto o condena del líder del cártel de Sinaloa, Mayo Zambada. Es cierto que México solicita que se resuelvan pendientes de extradición como la del exgobernador César Duarte, pero en realidad los acuerdos que a EU le interesan son reanudar la colaboración e investigaciones de la DEA y echar atrás las restricciones impuestas por el gobierno de López Obrador.
DE IMAGINARIA
Importante ceremonia celebró el secretario de la Defensa, Luis Cresencio Sandoval, en el Estadio Sedena para condecorar a 520 militares entre jefes oficiales y tropa por su esfuerzo, heroísmo, profesionalismo y entrega al servicio de la patria. Distinción militar, Mérito militar, menciones honoríficas y el Distintivo covid-19 por su destacada coordinación del Plan DN-III-E durante la contingencia de coronavirus.