Acabé con el huachicol: López Obrador
Andrés Manuel López Obrador aseguró en distintas ocasiones que el huachicol era cosa del pasado. En 2019, dos meses después de haber tomado posesión y anunciado su combate, proclamó: “Ya tenemos el control, se acabó el huachicol”. Lo mismo repitió meses después ...
Andrés Manuel López Obrador aseguró en distintas ocasiones que el huachicol era cosa del pasado. En 2019, dos meses después de haber tomado posesión y anunciado su combate, proclamó: “Ya tenemos el control, se acabó el huachicol”. Lo mismo repitió meses después en su primera visita a Badiraguato, cuna del narcotráfico. También en la Ciudad de México dijo que el robo de combustibles se había contenido en un 95% y que el país se estaba ahorrando 281 mil millones de pesos.
Tres años después reafirmó que, aunque no había sido fácil, se eliminó prácticamente esta actividad delictiva. Antes de entregar la Presidencia, en 2024, dijo que se iba contento y que el ahorro por el combate al huachicol superaba los 330 mmdp. Pero la realidad terminó por imponerse. No sólo el huachicol no se erradicó: creció, mutó y se diversificó.
Durante su sexenio, el país perdió 24,850 millones de dólares por robo de combustibles y huachicol fiscal —el equivalente a más de 447 mil millones de pesos—. De esa cifra, Pemex perdió 17,300 mdd, mientras que el SAT dejó de recaudar 7,550 mdd en IEPS e IVA. A esto se suma la evasión por huachicol fiscal, estimada entre 100 mil y 150 mil millones de pesos anuales. Hoy, el costo acumulado de estas pérdidas supera el billón y medio de pesos.
El huachicol ya no es sólo el clásico piquete en los ductos de Pemex. Ahora hasta proviene de EU y opera con buques tanque, ferrotanques y redes logísticas internacionales. Uno de los últimos aseguramientos realizados por la Secretaría de Seguridad Pública, el Ejército mexicano, la Marina y Guardia Nacional revela la magnitud del problema: 15 millones de litros de hidrocarburos que eran transportados en 129 tanques de tren, con más de un kilómetro de largo. ¿Pero cuántas veces cruzó el mismo tren esas rutas sin ser detectado?
La Fiscalía General de la República tiene la encomienda de llegar hasta las últimas consecuencias. ¿De verdad lo hará? Existe la posibilidad, ya que el gobierno de Claudia Sheinbaum presiona para que investigue esta cadena delictiva. Porque, a diferencia de López Obrador, Sheinbaum, con apenas unos meses en el gobierno, ya mostró otra estrategia y el resultado son 70 millones de litros decomisados, cientos de pipas aseguradas y hasta una refinería clandestina en Veracruz que producía más de 500 mil litros de combustible ilegal.
Sin embargo, el dato más inquietante es que no ha habido un solo procesado, es más, ni un solo detenido. Ni choferes ni operadores ni funcionarios públicos. Nada. Se señala como principal responsable a Manuel El Mono Muñoz, un gasolinero vinculado al cártel de Los Zetas, detenido en mayo. La pregunta es: ¿quiénes son sus cómplices dentro del gobierno? Porque mover buques tanque, cientos de pipas, establecer una refinería clandestina y operar ferrotanques no es algo que se haga sin el respaldo de una gran logística y sin una red de complicidad.
López Obrador presumió acabar con el huachicol. Lo cierto es que ni lo contuvo ni lo transparentó y menos lo castigó.
* Hace poco circuló una versión sobre una supuesta fricción entre Omar García Harfuch y el titular de la Defensa, así como una disyuntiva presidencial entre respaldar al Ejército o a la SSPC. Nada de eso es cierto. Omar conoce bien su papel en el gabinete. Lo conozco y sé del respeto que tiene por las FA y por el general Ricardo Trevilla, respeto que es mutuo y que también le tenían a su padre, Javier García Paniagua, compañero de gabinete de mi padre, el general Miguel Ángel Godínez.
DE IMAGINARIA
El titular de Supervisión de Aduanas Fronterizas, general Ernesto Alejandro Vadillo Trueba, llegó a poner orden y a limpiar el basurero que encontró en las aduanas.
En el mismo caso está el nuevo director general de Logística y Salvaguardia Estratégica de Pemex, Israel Benítez López, conocido como el Jefe Máximo, quien tiene como tarea combatir el huachicol. De entrada, ha ordenado varias auditorías a la administración de su antecesor, Javier González del Villar, que, según fuentes de Pemex, se encuentra bajo investigación.
