A 30 días de la nueva estrategia de seguridad
Hace unos días, en la “mañanera del pueblo”, como la ha bautizado la presidenta Claudia Sheinbaum, el secretario de SPC, Omar García Harfuch, expuso los resultados de su nueva estrategia de seguridad tras los primeros 30 días de implementación: 824 detenidos por ...
Hace unos días, en la “mañanera del pueblo”, como la ha bautizado la presidenta Claudia Sheinbaum, el secretario de SPC, Omar García Harfuch, expuso los resultados de su nueva estrategia de seguridad tras los primeros 30 días de implementación: 824 detenidos por delitos de alto impacto, 834 armas de fuego decomisadas, alrededor de 34 toneladas de diversas drogas incautadas y 46 mil 336 pastillas de fentanilo aseguradas. Cifras que reflejan un inicio prometedor, pero que resultan insuficientes para cantar victoria en un país donde la violencia sigue marcando el ritmo cotidiano.
A lo largo de este primer mes de gobierno de Sheinbaum, se han registrado dos mil 226 homicidios dolosos, un número indeterminado de desapariciones y un repunte de la extorsión y secuestros en varios estados. Entidades como Sinaloa, que desde hace casi dos meses vive enfrentamientos entre facciones del Cártel de Sinaloa tras la captura de Ismael El Mayo Zambada, así como Tabasco, Guerrero, Veracruz, Chiapas, Estado de México, incluso la CDMX, siguen sumidas en la crisis de seguridad, y esto quita motivo a la celebración.
García Harfuch parece tener una intención genuina de combatir la inseguridad, pero la falta de una policía federal operativa limita sus opciones. Su estrategia actual se sostiene en la coordinación con las Fuerzas Armadas: el Ejército, la Marina y la Guardia Nacional. Pudo contar con la GN, que alguna vez perteneció a la SSPC pero que, tras una administración civil marcada por malos manejos y corrupción, quedó muy lejos de su propósito inicial y ahora la administra el Ejército. Más aún, si bien la seguridad está a cargo del gobierno federal, es, en esencia el Ejército mexicano el que lleva el peso real, con un despliegue masivo de tropas convencionales y unidades de operaciones especiales; Marina y GN completan la presencia en regiones de alta conflictividad.
Y, aunque hay que reconocer pequeños avances, el reto principal del gobierno federal sigue pendiente: restablecer la capacidad operativa de las policías estatales, dotarlas de equipo y, sobre todo, de la capacitación que perdieron con la estrategia de abrazos, no balazos. La incapacidad de las corporaciones estatales ha permitido la escalada de violencia en la mayoría de los estados y urge atender este tema ahora que se discuta el presupuesto del próximo año.
* La reciente declaración de García Harfuch tras los coches bomba en Guanajuato —donde afirmó que estos eventos no eran “terrorismo”— genera cuestionamientos sobre el lenguaje oficial. ¿Cómo se puede describir el estallido de autos con explosivos en zonas donde transitan civiles?
* El caso de El Mayo Zambada ha generado nuevas tensiones diplomáticas. La detención y traslado del líder del Cártel de Sinaloa detonaron un conflicto entre el fiscal general Alejandro Gertz y el embajador estadunidense Ken Salazar. Para Gertz, la operación fue un “secuestro y una traición a la patria”, sin contar que nunca fue informado al respecto. En respuesta, Salazar mostró documentos para refutar la acusación y sostuvo que México debería estar complacido con la captura de uno de los mayores narcotraficantes. Siguen los tumbos.
* De regresar Donald Trump a la Casa Blanca, México enfrentará años de tensión, pues ha reavivado su amenaza de enfrentar a los cárteles mexicanos, incluso en nuestro territorio. Desde su perspectiva, el poder de estos grupos es tal que podría quitar o poner a un presidente. El gobierno de Sheinbaum deberá redoblar esfuerzos. El narcotráfico no es sólo un problema de México, sino también de seguridad por las armas que cruzan de contrabando y una crisis de salud pública en EU, con cerca de 300 mil muertes anuales.
* El titular de la SSC de la CDMX, Pablo Vázquez, ha dado golpes certeros a la delincuencia sin estruendos mediáticos. En un caso muy importante, como es el asesinato del jefe de Inteligencia de la SSC, Milton Morales, hombre del primer círculo de confianza de García Harfuch, ya detuvo al autor material, pero, dijo, va por el o los autores intelectuales.
DE IMAGINARIA
Duro golpe al CJNG sin abrazos ni balazos. El Ejército mexicano y la GN detuvieron en Guadalajara, a El Delta 1, líder de la célula de sicarios del grupo criminal, que controlaba las actividades en la penitenciaría de Puente Grande.
