¿Qué pasa con México y el deporte?
México debería, junto con la iniciativa privada, hacer un esfuerzo por copiar modelos de educación deportiva exitosos de otros países, donde sus sistemas no le abren la puerta a la corrupción ni al favoritismo. Tomemos como ejemplo Estados Unidos, donde el deporte profesional nace desde la educación básica y se va profesionalizando hasta llegar a los jóvenes universitarios.
México se ha caracterizado por ser un país 100% futbolero, pero, en algún momento de nuestra historia, nuestro país encabezó varias disciplinas deportivas, siendo ganador de medallas olímpicas, de campeonatos mundiales y juegos panamericanos.
Hoy, ¿qué pasa con México y el deporte? Tocando como primer punto el futbol, deporte para el cual no es necesario acudir a un club o un torneo, sino que siempre podremos observar a niños, jóvenes y adultos practicarlo en cualquier sitio: llámense parques, calles, terrenos baldíos, llanos, etcétera. Entonces, ¿qué pasa con el futbol mexicano?
En lugares como Brasil y Argentina, que son países en circunstancias similares, han logrado que sus jugadores destaquen a nivel mundial por decenas; incluso cuentan con los tres mejores jugadores que ha tenido la historia del futbol. Pero en México no hemos podido conseguir más de una docena de jugadores sobresalientes a nivel mundial, esta lista está encabezada por Hugo Sánchez.
Por otro lado, está el caso de Estados Unidos, que no hace más de 20 años consideraba al futbol soccer como un deporte secundario, muy por debajo de ligas como la NFL, NBA, MLB y NHL. Sin embargo, hoy se ha convertido en el número uno en la zona de Concacaf, con participaciones más sobresalientes que la Selección Mexicana en diversos torneos internacionales.
Según notas periodísticas, esto se atribuye no solamente a la mala planeación en materia de educación deportiva en México, sino también a la corrupción que reina en este deporte, comenzando por diversos promotores y abusos de poder de algunos directivos. Desafortunadamente, esto no sólo sucede en el futbol, ya que en el pasado México había logrado sobresalir en diversas disciplinas deportivas como la caminata, boxeo, tae kwon do, tiro con arco, atletismo, clavados, natación, equitación, entre otros, pero, hoy, varias de estas disciplinas han quedado en el pasado y sólo subsisten unas cuantas, las cuales hemos podido observar que lo hacen por sus propios medios ante la falta de apoyos por parte del gobierno e, incluso, la ausencia de patrocinios.
México debería, junto con la iniciativa privada, hacer un esfuerzo por copiar modelos de educación deportiva exitosos de otros países, donde sus sistemas no le abren la puerta a la corrupción ni al favoritismo. Tomemos como ejemplo Estados Unidos, donde el deporte profesional nace desde la educación básica y se va profesionalizando hasta llegar a los jóvenes universitarios.
Esto genera que desde niños exista una competencia interestatal deportiva de altísimo nivel y que aquellos que sobresalen en las diferentes disciplinas desde muy jóvenes ya cuenten con becas escolares, para que, de esta forma, con base en un reclutamiento ordenado y transparente, lleguen, muchos de ellos, a ser estrellas del deporte profesional.
Entonces, ¿qué pasa con México y el deporte?, ¿por qué no implementar lo que en otros países funciona? ¿Por qué no apostar por el futuro de los jóvenes? Si México no cambia de inmediato los sistemas de educación deportiva actuales desde sus raíces, de la mano de la iniciativa privada, seguiremos teniendo resultados mediocres, deportistas haciendo un gran esfuerzo personal hasta para cubrir sus gastos y, por ende, estaremos destinados al fracaso.
