Las ‘corcholatitas’
Todos los aspirantes a la Ciudad de México, incluyendo a la presidenciable Xóchitl Gálvez, han alzado la voz en contra de la dirigencia de los partidos para exigirles una definición urgente en el método de selección, ya que, para el próximo 30 de octubre, Morena definirá a su candidato.
En los últimos meses, Morena logró imponer sus reglas para la selección de candidatos en México, a pesar de violar diferentes leyes electorales. Su método quedó establecido y sin sanciones; no sólo eso, los partidos de oposición no levantaron la voz, tampoco realizaron los señalamientos correspondientes por su ilegalidad y optaron por realizar la misma simulación que el partido en el poder. De este primer proceso ya tenemos bien definidos a dos contendientes: Claudia Sheinbaum y Xóchitl Gálvez; por parte de Movimiento Ciudadano continuamos a la espera.
Esta definición ha sido un parteaguas en la historia moderna de México, pues, a pesar de los duros cuestionamientos sobre su ilegalidad, al día de hoy se ha logrado normalizar este tipo de procesos y están siendo replicados en todos los estados del país.
En el caso del candidato de la Presidencia de la República, el Frente Amplio por México empató la definición en tiempos a Morena; sin embargo, en la Ciudad de México, hasta el día de hoy, el Frente no ha logrado igualar la ventaja con los tiempos en comparación con el partido en el poder.
Precisamente hablando de la Ciudad de México, Morena desde hace un mes perfila a sus tres finalistas: Omar García Harfuch, Clara Brugada y Hugo López-Gatell, en la cual, en las encuestas publicadas, quien hasta el momento resulta ser el mejor calificado es el exsecretario de Seguridad Ciudadana, seguido de la alcaldesa con licencia; aunque la diferencia entre ambos oscila entre los 8 y 14 puntos a favor del primero, diversas columnas de medios de comunicación han señalado que la confrontación interna ha dividido a las bases. Mencionan que la parte dura de Morena apoya a Clara Brugada, mientras que Omar García Harfuch mantiene la fuerza en las clases medias; la misma Brugada ha declarado que Iztapalapa equivale a la tercera parte en la votación por la Ciudad de México y ha aseverado que, sin esos votos, sería imposible ganar. En contraparte, García Harfuch sigue confiado en su voto de la clase media. Al final, esa definición estará en manos del Presidente de la República y de la hoy candidata Claudia Sheinbaum.
En el otro bando existen varios aspirantes para encabezar el Frente Amplio por México: Lía Limón, Sandra Cuevas, Santiago Taboada, Adrián Rubalcava, Kenia López Rabadán y Luis Espinosa Cházaro. De esta lista, son los tres primeros quienes encabezan las preferencias. Sin embargo, quien aparece en cualquier medición con una amplia ventaja sobre todos los demás es Margarita Zavala, quien, en una entrevista realizada por la periodista Azucena Uresti, declaró que no se le descartara; a pesar de ello, hasta el día de hoy no ha habido un pronunciamiento de definición por su parte.
Todos los aspirantes a la Ciudad de México, incluyendo a la presidenciable Xóchitl Gálvez, han alzado la voz en contra de la dirigencia de los partidos para exigirles una definición urgente en el método de selección, ya que, para el próximo 30 de octubre, Morena definirá a su candidato.
Las elecciones del 2021 fueron un parteaguas en el que líderes partidistas de la oposición pensaron que sería muy fácil ganarle a Morena en 2024; mientras ellos seguían con la resaca de la victoria, Morena se puso a trabajar y, al día de hoy, las encuestas ponen arriba a Morena entre 10 y 15 puntos.
Mientras escribo este artículo no ha salido humo blanco por parte de los partidos del Frente; esperemos que no ganen las ambiciones personales para escoger un candidato a modo. Lo mejor que pueden hacer el PAN, el PRI y el PRD es permitir que se inscriban todos aquellos que tienen aspiraciones, hacer una primera selección para, al final, quedar con los tres más competitivos; estos, a su vez, tener una elección abierta con voto directo de los ciudadanos. Esto generará tracción mediática, certidumbre, pero, sobre todo, transparencia para que los habitantes de la Ciudad de México tengan la oportunidad de conocerlos y realizar una votación a conciencia y de ahí tener un candidato ganador.
