“Cuanto más corrupto es el Estado, más numerosas son las leyes”. Tácito
Lo más preocupante es que la Unidad de Inteligencia Financiera del gobierno mexicano, a cargo de Pablo Gómez, sabía desde agosto de 2024 sobre operaciones sospechosas con Vector. Al menos 35 transferencias por 47 millones de dólares estaban bajo investigación, donde quedó salpicada la familia Bartlett.
Los recientes señalamientos del Departamento del Tesoro de Estados Unidos contra Vector Casa de Bolsa, propiedad de Alfonso Romo, quien fungió como jefe de Oficina del expresidente López Obrador y que hoy es acusado por lavado de dinero para el crimen organizado y operaciones vinculadas a la fabricación de fentanilo son una prueba más de la relación de Morena con el crimen organizado, cosa que, a pesar de todas las pruebas que existen, no hay una sola investigación en curso sobre las denuncias interpuestas sobre algunos de sus militantes, algunos de ellos de primer nivel.
El gobierno federal, al escuchar la noticia, se apresuró a declarar que son dichos y que no había pruebas; sin embargo, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos no sólo identificó a esa Casa de Bolsa como un canal financiero clave para el crimen organizado, sino que documentó operaciones, fechas, transferencias, montos y beneficiarios, lo que provocó que el gobierno reculara para, de forma inmediata, intervenir dicha institución financiera. Cabe recordar que muchas de estas operaciones se hicieron cuando Alfonso Romo estaba a cargo de la jefatura de la Presidencia de la República.
Es de llamar la atención que en reiteradas ocasiones el expresidente López Obrador dijera durante sus mañaneras que en su gobierno no pasaba nada que él no supiera; sería bueno que fuera citado a declarar no sólo por estos hechos, sino también por el tema del huachicol, ya que en diversas ocasiones declaró que en México ya no existía.
Lo más preocupante es que la Unidad de Inteligencia Financiera del gobierno mexicano, a cargo de Pablo Gómez, sabía desde agosto de 2024 sobre operaciones sospechosas con Vector. Al menos 35 transferencias por 47 millones de dólares estaban bajo investigación, donde quedó salpicada la familia Bartlett. A pesar de tener esa información, no hicieron absolutamente nada; no hay denuncia alguna, ningún aseguramiento, ningún castigo. Todo quedó archivado.
Esto se suma a los casos ya conocidos de Morena y sus vínculos con el crimen organizado, mismos que ya penetraron a instituciones del más alto nivel. Los que prometieron cortar de raíz la corrupción han resultado ser el peor gobierno en la historia de México.
Ayer, el PAN presentó una denuncia formal en contra de Vector, Alfonso Romo y quien resulte responsable. La oposición no debe permitir que la justicia se administre; debe velar porque se cumpla, no puede haber impunidad para los amigos del poder, mientras se persigue con saña a los que opinan diferente.
Todo esto, más las numerosas reformas antidemocráticas que ha presentado Morena en el Congreso de la Unión en contra de los mexicanos nos recuerdan un dicho de Tácito, senador de la antigua Roma, el cual embona perfecto con la 4T: “Cuanto más corrupto es el Estado, más numerosas son las leyes”.
