Michoacán: ¿concertacesión PRI-PRD?
Que no cante victoria Luisa María. Una sombra, desde hoy, la acecha.
A sólo 90 días de las elecciones intermedias —sin duda, un referéndum al que son sometidos tanto partido como gobierno en el poder—, uno de los estados de alto riesgo, Michoacán, se presenta, desde ahora, con un escenario de alta posibilidad: que Luisa María Calderón, La Cocoa, se convierta en la primera gobernadora del estado.
Es innegable que, ante los fracasos del PRD y del PRI a la hora de gobernar Michoacán —políticos aliados y exhibidos con mafiosos, alcaldes al servicio del narco, solapadores de autodefensas, inseguridad fuera de control, alto endeudamiento financiero—, los electores opten por un cambio, y de ahí las probabilidades de La Cocoa para ganar la elección el 7 de junio próximo.
Pero que no cante victoria Luisa María.
Una sombra, desde hoy, la acecha.
Y esa sombra se llama “concertacesión”. La maldita concertacesión que se puso de moda durante el salinato y que hoy podría resurgir en el escenario michoacano, bajo una asociación político-electoral PRI-PRD.
¿De qué hablamos?
De que, ante la nula simpatía despertada por el perredista Silvano Aureoles —un político desprestigiado en Michoacán, aliado de Los Chuchos y que recientemente se erigió en defensor oficioso del gobierno peñista al decir que había una especie de “conspiración desde el extranjero” ante los severos cuestionamientos al Presidente y a su equipo—, y con el priista Chon Orihuela muy lejano al triunfo, el PRI podría operar para darle un empujón en las urnas al candidato del PRD.
¿Cómo?
Ordenando que a la hora de votar se haga, en algunos territorios, en favor de Aureoles, en lugar de hacerlo por Chon Orihuela. Un pago de favores claro y oportuno.
¿Para qué?
Para evitar el triunfo de la hermana del expresidente de México: Luisa María Calderón. Echarle montón, pues.
De hecho, esta “concertacesión” (término preciso acuñado por el periodista Francisco Cárdenas Cruz) operó, en la praxis, durante la pasada elección michoacana en 2011, cuando ante el inevitable fracaso de Silvano Aureoles, el entonces gobernador perredista, Leonel Godoy, operó en territorios amarillos para que la votación se inclinara en favor del priista Fausto Vallejo, quien, en una cerrada elección, superó por sólo 2.5 puntos a La Cocoa.
Es decir: sin el apoyo del gobernador Godoy, Vallejo no hubiera llegado al Palacio de Gobierno. Así de sencillo.
Hoy, ante las posibilidades reales de Luisa María Calderón, podría darse la misma “concertacesión”, sólo que ahora el PRI operaría en favor del PRD para beneficiar a Aureoles.
Y más que una buena campaña de Aureoles —un político conocido en Michoacán, sí, pero que no genera entusiasmo, limitado, sin discurso que encienda ni ideas sólidas o de fondo— o que Chon Orihuela logre repuntar en las encuestas, de lo que La Cocoa debe cuidarse es de una alianza soterrada entre el PRI y el PRD para hacerla tropezar y evitar que una Calderón sea gobernadora.
De ese tamaño es la tirria —o el temor— a los Calderón en el actual gobierno priista. Y en el PRD.
¿Cómo podría remontar Luisa María una alianza PRI-PRD?
Con votación copiosa. Con discurso que despierte conciencias. Explotando no sólo la inseguridad galopante en el estado, a pesar de la captura de La Tuta que, en horas, comenzó a ser mera anécdota dentro del prontuario del crimen organizado, sino también machacando en un factor que tiene hartos a los michoacanos: el renglón económico.
Aquí los números:
Lázaro Cárdenas Batel le heredó una deuda pública a Leonel Godoy por 12 mil millones de pesos.
¿Qué hizo Godoy? La aumentó hasta en 20 mil millones de pesos que, sumados a los adeudos con los proveedores estatales, el perredista dejó una deuda superior a los 30 mil millones de pesos, con el consecuente deterioro de vida de los michoacanos.
El quebranto financiero en las arcas estatales es un punto que operará en contra del PRD, de Aureoles... y del PRI.
Dentro del escenario preelectoral en Michoacán, hay una franja que podría ser aprovechada por La Cocoa: los indecisos. Si endereza su discurso en la necesidad del cambio ante los naufragios en seguridad, economía y corrupción, de quienes han gobernado a Michoacán: el PRI y el PRD, Calderón aumentará sus posibilidades de triunfo.
La Cocoa se perfila. Aureoles es cartucho quemado. Chon no crece.
Se asoma la “concertacesión” en Michoacán.
ARCHIVO CONFIDENCIAL
LA TUTA Y SU RELEVO. Cayó Servando Gómez, La Tuta. Ok. Pero por lo conocido hasta ahora, ya era un jefe decadente y desgastado. Ya hasta sucesor tiene, preparado por la misma Tuta: Ignacio Rentería alias El Cenizo. Cae uno. Pero ya opera otro.
Twitter: @_martinmoreno
