La defensa de Chilpancingo
El escenario que hoy se plantea el Presidente es reflexionar en quiénes habrán de continuar con su legado de transformación cuando deje el poder y, por ello, respalda a quienes considera compañeros de lucha, en quienes confía y ponen las causas al frente cuando toman decisiones.
¿Por qué el presidente López Obrador salió en defensa de la alcaldesa de Chilpancingo cuando se le cuestionó sobre sus derechos para poder reelegirse? La respuesta la encontramos en un origen común: identificarse con Norma Otilia Hernández por haber sido, ambos, atacados políticamente y la pretensión de desviar sus carreras por presiones de grupos antagónicos.
Hace una semana corrió la noticia de que la actual presidenta municipal no sería incluida en la encuesta de Morena para elegir al abanderado a la capital guerrerense; esta información generó diversas reacciones, pero la que más llamó la atención fue la del Presidente, porque fue muy claro en asegurar que “el que nada debe, nada teme” y que se le deberían respetar sus derechos para participar.
La han pretendido excluir por el tema de unos videos que circularon donde se le ve en un restaurante con personajes presuntamente relacionados con el crimen organizado, pero la propia presidenta municipal pidió a la FGR que aclarara su situación. Traer a la memoria estos videos parece obedecer a fines políticos y, por alguna razón, la alcaldesa les resulta incómoda a algunos grupos; esto nos podría remontar a los tiempos cuando a López Obrador se le intentó “descarrilar” con el tema del desafuero, en medio de presiones políticas que se desataron en aquellos tiempos en la capital del país.
En aquel entonces (2004-2005), López Obrador era jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal y encabezaba la carrera presidencial. Y fue mediante la manipulación de información que pretendieron hacerlo a un lado. Al igual que la alcaldesa, ambos han sentido lo que es recibir un permanente “golpeteo político”.
Pero si algo ha tomado en cuenta el Presidente son, seguramente, dos cosas: el origen de lucha de Norma Otilia, ya que, al igual que él, han caminado y enfrentado muchas veces el autoritarismo, pero su camino ha sido acompañar las causas populares en las calles. La otra variable son los resultados de su gobierno en Chilpancingo: la alcaldesa está muy bien evaluada y es que llegó a transformar la forma de hacer política. Le dejaron en las arcas públicas 80 mil pesos, se le debía a todos los trabajadores y a la CFE. Hoy día, no sólo se les ha aumentado el salario a los trabajadores, sino que ya se tiene una recaudación histórica. Compró nuevo parque vehicular para los bomberos, para la policía municipal, Protección Civil, Tránsito, una ambulancia totalmente equipada y 16 nuevas unidades de limpia. Ha invertido más de mil 100 millones de pesos en casi 800 obras en el municipio, sobre todo para drenaje, pavimentación y sistemas de agua. Chilpancingo avanzó un 79% en el combate a la pobreza, de acuerdo con cifras del Coneval.
El escenario que hoy se plantea el Presidente es reflexionar en quiénes habrán de continuar con su legado de transformación cuando deje el poder y, por ello, respalda a quienes considera compañeros de lucha, en quienes confía y ponen las causas al frente cuando toman decisiones. Al defender a Norma Otilia defiende la historia y el futuro de todo un movimiento.
QUEJA ANTE ONU-MUJERES
Ayer martes, la activista y candidata a la alcaldía Cuauhtémoc, en la Ciudad de México, por la coalición PRI-PAN-PRD, Alessandra Rojo de la Vega, junto con representantes de colectivos feministas de México, acudieron a la sede de ONU-Mujeres en Nueva York para presentar una queja ante la directora del organismo, Sima Sami Bahous, por las agresiones que sufrieron varias participantes durante la conmemoración del Día Internacional de la Mujer en estados como Zacatecas, Colima y Puebla. La queja señala que, “tras 11 días y del silencio cómplice del gobierno, que prefiere callar a asumir su responsabilidad, diversos colectivos nos hemos organizado para poner un alto a la complicidad criminal que hoy está presente en el Estado mexicano… Si en México somos silenciadas alzaremos nuestra voz al mundo hasta que la dignidad se haga una costumbre, porque no somos una, somos todas”.
