Saña contra juzgadores de carrera

No le bastó a la 4T arruinar su proyecto de vida, echar a la basura su formación jurídica forjada en la carrera judicial, despedirlos sin causa justificada, haberlos difamado constantemente, escamotearles a muchos la indemnización que les corresponde, sustituirlos por juzgadores surgidos de una farsa en la que los acordeones decidieron el resultado.

No, por lo visto el propósito es hostigarlos de todas las maneras, hacerles la vida imposible. La agresión más reciente: en un solo día, el pasado 9 de septiembre, el Órgano de Administración Judicial ordenó el cambio de adscripción, y por ende del lugar de residencia, de 37 jueces de distrito, seis magistrados y 10 secretarios que ocupaban temporalmente plazas de titulares, todos ellos de carrera judicial. La medida comenzó a aplicarse entre antier y hoy. En contraste, ninguno de los juzgadores de acordeón fue reasignado.

La Comisión Interamericana de Derechos humanos ha advertido que los traslados de juzgadores, cuando obedecen a razones discrecionales, pueden funcionar como represalias por las decisiones adoptadas o como amenazas para amedrentar a los que pretendan juzgar con independencia.

Por otra parte, al menos 20 jueces y magistrados enfrentan procedimientos abiertos por el Tribunal de Disciplina Judicial por emitir suspensiones y sentencias contra la reforma judicial. Hay, además, más de 50 expedientes de investigación por el sentido de resoluciones judiciales, no por actos de corrupción. Se está castigando el criterio jurídico de los juzgadores de carrera.

La Relatora Especial de la ONU sobre la Independencia de Magistrados y Abogados, Margaret Satterthwaite, ha sostenido, conforme a los estándares internacionales, que un juzgador no puede ser sancionado, destituido o amenazado por el sentido de sus resoluciones.

De acuerdo con la Relatora Especial:

a) Los jueces y magistrados deben tomar decisiones basados únicamente en los hechos y de conformidad con la ley, libres de presiones, amenazas o represalias políticas o jurídicas (garantía de independencia);

b) Los procesos disciplinarios o de remoción jamás deben utilizarse como un castigo o instrumento de presión institucional por un fallo adverso o no deseado por otros Poderes del Estado, y

c) Los desacuerdos con una sentencia deben manifestarse exclusivamente a través de los recursos legales de impugnación tales como apelaciones  ante tribunales superiores, y no mediante sanciones administrativas o penales al juzgador.

¿Por qué la saña contra los juzgadores de carrera? Seguramente porque se opusieron enérgica y firmemente a la reforma judicial no sólo porque les afectaba profesionalmente, sino también porque con esa reforma se terminaba con la auténtica división de Poderes y, en consecuencia, con el régimen democrático. 

Además, se está mandando un mensaje ominoso a todos los jueces y magistrados: si sus fallos no corresponden a lo que el gobierno espera de ustedes, el Órgano de Administración Judicial y el Tribunal de Disciplina Judicial tomarán medidas para que paguen caro su osadía.

Así, la 4T cuenta con dos organismos inquisitoriales para imponer a los jueces y magistrados la sumisión y para cobrar venganza por lo que considera inaceptable: la preparación, los méritos, el esfuerzo, y la oposición a una reforma repudiada por organismos internacionales de derechos humanos (por supuesto, no por la CNDH de la señora Piedra) y prestigiados juristas nacionales y extranjeros.

Muchos jueces de acordeón han dado claras pruebas de falta de preparación y de incapacidad para dirigir audiencias, pero son intocables porque son los que aceptaron participar en el proceso de elección y fueron elegidos por quienes elaboraron los acordeones que orientaron los votos del 10% de los ciudadanos. 

La nueva Suprema Corte de Justicia, la Corte del acordeón que se dice cercana al pueblo, no ha pronunciado una sola palabra de protesta por la crueldad y el encono con que se está castigando a juzgadores de carrera. Con su actuación había dado claras pruebas de su sometimiento; con su silencio reafirma que más que cercanía la caracteriza su sumisión a la 4T.