John Williams
El American Film Institute AFI, por sus siglas en inglés organizó recientemente un homenaje para el compositor y músico estadunidense John Williams, con motivo de sus 60 años de trayectoria en total entrega a la creación de obras musicales que se mezclan en ese ...
El American Film Institute (AFI, por sus siglas en inglés) organizó recientemente un homenaje para el compositor y músico estadunidense John Williams, con motivo de sus 60 años de trayectoria en total entrega a la creación de obras musicales que se mezclan en ese soundtrack de la vida que todos traemos dentro. Sin duda con su música, Williams ha tocado las fibras más sensibles de cientos de millones de espectadores en todo el mundo y de varias generaciones.
El homenaje es muy singular, porque en más de 40 años el AFI sólo había reconocido con galardones las carreras de actores y directores, nunca de un compositor fuera de serie, porque eso es John Williams, un artista excepcional que ha puesto su talento al servicio del cine en un 100 por ciento.
En el acto, en cuyo marco se anunció que retoma la batuta para hacer la música de Indiana Jones 5, estuvo acompañado de una buena parte de la comunidad cinematográfica, encabezada por sus dos grandes colaboradores y amigos: Steven Spielberg y George Lucas. Uno se pregunta si serían lo mismo Indiana Jones y Star Wars sin las inolvidables partituras que las acompañan en nuestra mente.
John Williams siempre ha tenido un sello muy personal que además manifiesta toda la influencia de grandes compositores y directores de orquesta norteamericanos, como Aaron Copland y su Fanfarria para el hombre común, John Phillip Souza y su Barras y estrellas por siempre, o Leonard Bernstein y West Side Story, entre muchas obras de todos ellos. Ostenta varios récords en lo que se refiere a nominaciones y premios desde que empezó a componer en la década de los 50, contando en su haber con 50 candidaturas al Oscar por sus bandas sonoras y canciones originales de los cuales ha ganado cinco.
La música es un elemento determinante en una película. Aunque depende mucho del género, del estilo del director y del lenguaje que utilice, hay quien dice que la mejor es la que “no se nota”, aquella que se introduce al subconsciente y produce reacciones y emociones de las que no nos damos cuenta, y que enriquecen enormemente la experiencia cinematográfica. Pero la música de John Williams es de aquellas que hace vibrar, que desde los primeros acordes condicionan el cerebro. Si se quiere trabaja mucho con fórmulas, como lo hace Hans Zimmer, explotan ciertos patrones musicales. Pero los resultados son excepcionales.
Yo nada más lo invito a que haga el ejercicio de ver una secuencia de acción de alguna película de Indiana Jones, o de Star Wars, o de El Extraterrestre, pero que le quite la música. No es lo mismo.
O imagine la toma submarina en Tiburón cuando, desde el punto de vista del “feroz depredador”, nos acercamos a la joven que nada despreocupadamente mientras escuchamos esos acordes aterradores, como hiciera Bernard Herrmann en Psicosis. ¿Y qué me dice del lenguaje extraterrestre que creó para Encuentros cercanos del tercer tipo?.
Por problemas de salud John Williams declinó trabajar en la música de Puente de Espías (Bridge of Spies), lo más reciente de Spielberg, pero hoy está listo para unirse a las nuevas aventuras de Indiana Jones.
