Riviera Francesa

Por el solo placer de ver actuar a la veterana y aún muy bella Catherine Deneuve, vale la pena esta película que es parte del más reciente Tour de Cine Francés, Riviera Francesa L’homme qu’on aimait trop, Francia 2104. Si mi escaso francés no me falla, la ...

Por el solo placer de ver actuar a la veterana y aún muy bella Catherine Deneuve, vale la pena esta película que es parte del más reciente Tour de Cine Francés, Riviera Francesa (L’homme qu’on aimait trop, Francia 2104). Si mi escaso francés no me falla, la traducción al español sería El hombre que amó demasiado; si me equivoco por favor hágamelo saber. Me parece un título mucho más poético y comercial, pero ya me han dicho que ese tema de los títulos en español ya lo tengo muy gastado, ni modo. Hablemos pues de Riviera Francesa.

Dirigida por André Téchiné y coescrita por él mismo con base al libro de Renée y Jean-Charles Le Roux, la historia recrea hechos reales en torno a un caso criminal que fue un gran escándalo en Francia hace más de 30 años y en años recientes.

Renée Le Roux, una Catherine Deneuve muy bien ubicada en el personaje, es la dueña y honesta administradora de uno de los casinos más conocidos de Niza, el Palais del Mediterráneo. Renée tiene que enfrentar el sabotaje de un mafioso que quiere apoderarse de la región y borrar del mapa el Palais, con el que Renée da trabajo a 350 familias. Para ella trabaja un hábil, pero inescrupuloso abogado, ambicioso, y que se ha quedado estancado en sus sueños de ascender a la dirección del Casino: Maurice Agnelet, interpretado por el muy popular actor y director Guillaume Canet. Renée confía en él y escucha sus consejos, pero no lo considera con los tamaños necesarios para ser el director del Casino.

En ese contexto, en la vida de Renée se presenta otro frente: su hija Agnès (Adèle Haenel), que después de cinco años regresa divorciada a Niza proveniente de África. Agnès no parece una joven muy estable, su relación con Renée es ríspida, parece guardarle resentimiento por la exigencias de su infancia.

El mundo profesional de Renée empieza a desmoronarse, cuando por una operación fraudulenta orquestada por la mafia, el Palais pierde de golpe cinco millones de francos. El Casino que heredó de su esposo entra en una grave crisis económica que parece hacerse más grande cada día. Esto no le permite darse cuenta de que Agnès empieza a enamorarse de Maurice, quien es casi diez años mayor que ella, está casado y tiene múltiples relaciones con otras mujeres. Maurice hábilmente va perfilando a Agnès para que actúe y vote contra su madre.

Se percibe un cierto desequilibrio en la forma en que André Téchiné nos cuenta la historia. Con casi dos horas de duración, se invierte más de la mitad en el planteamiento muy detallado de la problemática de los tres personajes y precisamente el punto del conflicto se introduce de manera un poco tardía.

Se agradece esa disección de las emociones de Renée, Agnès y Maurice, y además Téchiné no cede ante la tentación del melodrama. El trabajo de los tres actores es sobrio, preciso, muy bien dirigido, pero es el guión en el que se aplaza demasiado la introducción de la tragedia que persiguió a Renée el resto de su vida.

Aun así, Riviera Francesa, resulta un interesante thriller que se deja ver, con la presencia de una espléndida Catherine Deneuve y el trabajo convincente de Adèle Haenel, y Guillaume Canet.

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