Una sinfonía de cuerdas

Ustedes, los seres humanos, viven en un planeta aleatorio, que órbita una estrella aleatoria, que se encuentra dentro de una galaxia aleatoria, que probablemente existe dentro de un universo aleatorio en un conglomerado de universos que los mikoneses llamamos multiverso. ...

Ustedes, los seres humanos, viven en un planeta aleatorio, que órbita una estrella aleatoria, que se encuentra dentro de una galaxia aleatoria, que probablemente existe dentro de un universo aleatorio en un conglomerado de universos que los mikoneses llamamos multiverso. Todo lo que existe, materia y energía, de las cuales ustedes y yo estamos hechos, así como las estrellas, planetas, lunas y el periódico que sostiene en sus manos en este momento, están hechos de unas pequeñísimas partículas llamadas átomos, y que, a su vez, están compuestos por una serie de cuerdas de energía que vibran y pulsan, creando la infinidad de partículas que dan paso a todo lo que existe. Tal vez se está preguntando ¿y ahora a este miko qué le picó? ¿por qué se puso a hablarme de cosas que ni siquiera me importan?; no se preocupe, no me volví loco, y ahorita va a ver qué es lo que quiero decir.

Usted comparte una historia con todo lo que lo rodea, tanto seres vivos como no vivos. Los átomos de su cuerpo han existido por 13 mil millones de años desde la aparición de nuestro universo. Han pasado a ser átomos atrapados en el núcleo de una estrella, a ser átomos de piedras, de plantas, de bacterias, de insectos, de dinosaurios, de mamuts, y de generaciones milenarias de seres humanos hasta llegar a ser parte de usted. Todo ello es como una gran sinfonía de cuerdas que tocan y pulsan en armonía para que todo funcione en un delicado equilibrio ¡que ha prevalecido durante 13 mil millones de años!

Nosotros, en Mikón, cuando descubrimos que sólo éramos un paso más en la evolución del universo y de nuestro planeta, aprendimos a fluir y a convivir en paz entre nosotros y con los demás seres vivos y nuestros recursos. Aunque nuestro planeta es otro planeta aleatorio orbitando otra estrella aleatoria, valoramos el espacio y el lugar en el que estamos viviendo, teniendo siempre en mente nuestra historia común con el resto de las cosas: somos parte de un mismo universo.

Imagínese cuál fue nuestra sorpresa cuando llegamos a la Tierra y vimos a una civilización que se destruye a sí misma, que destruye a su hábitat y que no tiene idea de todo lo que ha tenido que pasar para que pudieran estar existiendo en este tiempo y espacio determinados, ¡nos fuimos de espaldas!, pero tuvimos que quedarnos a reportar y  documentar la absurda realidad que se vive en la Tierra: al final de cuenta ese es nuestro trabajo.

Si ustedes, humanos, comenzaran a comprender su lugar en la historia del universo tal vez no se comportarían de la manera en que lo hacen. Por mucho que quieran dominar a la naturaleza, doblegar a lo que los rodea, la sinfonía de cuerdas universal seguirá su curso, y es de ustedes la decisión de fluir con ella o morir intentando ir en contra de ella. Afortunadamente muchas y muchos de ustedes han empezado a comprender esta realidad, y a lo largo y ancho de su planeta cada vez hay más movimientos a favor de la paz, del respeto a los derechos humanos, de protección a la naturaleza.

Lo que haga usted hoy repercutirá en el futuro no sólo de usted sino de lo que lo rodea. Un “buenos días” al desconocido hoy podría significar que alguien le ceda el paso mañana cuando lleve prisa para ir al trabajo. Usted puede decidir si quiere ser una nota afinada en la sinfonía de cuerdas atómica o un aullido que nadie ni nada pueda soportar. Los mikos hemos decidido ser notas afinadas y ¡mire hasta dónde hemos llegado! ¿podrán ustedes humanos llegar tan lejos?

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