Olas de calor: y aún falta lo peor
El calentamiento global promedio actual se ubica en 1.2 grados centígrados respecto de los niveles preindustriales y eso genera un caos en el sistema climático. Sólo hay que voltear a ver las noticias de días pasados sobre incendios forestales, olas de calor en casi todo el mundo, aguas oceánicas superficiales más cálidas y el retroceso en los hielos de la Antártida y el Círculo Polar Ártico.
Las olas de calor, manifestaciones extremas del cambio climático, están envolviendo a una gran parte del planeta. Las temperaturas récord están rompiéndose con frecuencia, los termómetros se elevan hasta límites impensables e insondables, mientras las ciudades son auténticos hornos. Estas olas cobran vidas, desplazan comunidades enteras y amenazan ecosistemas frágiles.
El calentamiento global promedio actual se ubica en 1.2 grados centígrados respecto de los niveles preindustriales y eso está generando un caos en el sistema climático. Tan sólo hay que voltear a ver las noticias de días pasados sobre incendios forestales, olas de calor en casi todo el mundo, aguas oceánicas superficiales más cálidas y el retroceso en los hielos de la Antártida y el Círculo Polar Ártico.
Científicos del clima han estado muy activos, dada la magnitud del problema, compartiendo a través de las redes sociales, como Twitter, información y gráficos que ilustran cómo han subido tanto las temperaturas, como las emisiones de gases de efecto invernadero; mapas que dejan ver, por día, toda una gama de rojos que tiñen los continentes —color relacionado con temperaturas calientes, muy calientes y extremadamente calientes—, además de los efectos actuales y proyecciones futuras.
Bill McGuire, científico del clima, vulcanólogo y autor de Hothouse Earth: An Inhabitant’s Guide (Tierra caliente: guía del habitante), el pasado 15 subió un tuit que decía: “Espero por Dios estar equivocado, pero para mí, parece cada vez más que hemos llegado a algún tipo de punto de inflexión con la temperatura global, la temperatura de la superficie del mar, la pérdida de hielo y otros parámetros, todo por las nubes”.
Por un lado, la preocupación se refiere a los rápidos cambios sufridos en el Ártico y la Antártida, pues el hielo marino a nivel global se reduce a un ritmo sin precedentes, con serias implicaciones no sólo para los habitantes y ecosistemas polares, sino también para el clima global.
Por otro, lo que ha sucedido en las últimas semanas en las aguas del Atlántico Norte tiene a la comunidad científica muy alborotada, pues se están calentando a nuevos niveles récord, según datos satelitales de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés) y analizados por la Universidad de Maine.
A principios de junio, las temperaturas de la superficie del mar en el Atlántico Norte eran 0.5 grados más cálidas por encima del récord anterior y más de un grado por arriba del promedio del periodo 1982-2011, y el porqué de este aumento aún está bajo investigación.
Otro hecho preocupante y que en México aún padecemos son los calores sofocantes.
El fin de semana que acaba de pasar, la Ciudad de México registró temperaturas promedio de 31 grados centígrados sin una gota de lluvia.
Nueve estados del país registraron 45 grados centígrados o más, como en Nuevo León, Coahuila y Yucatán, donde, además, la sensación térmica rozó los 50 grados.
Esta ola de calor aún no termina y, lo peor, científicos del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM prevén una cuarta ola en julio para el país.
En otras latitudes los termómetros también se fueron a las nubes. En India, con temperaturas rondando los 45 grados centígrados, en los últimos días 170 personas murieron por enfermedades relacionadas a la ola de calor.
A principios de mes, en varias ciudades del norte de China batieron récords de calor, temperaturas por arriba de los 40 grados centígrados que pusieron a prueba el suministro eléctrico del país. Aún no termina junio y en los primeros días ya se rompieron récords de temperatura y, globalmente, está catalogado como el junio más caluroso de la historia de acuerdo con el Servicio de Cambio Climático de Copernicus: “La temperatura media global superó el umbral de 1.5 grados durante los primeros días de junio”.
Ayer, la Organización Meteorológica Mundial alertó que Europa se calienta más rápido que cualquier otra región en el mundo. La temperatura media es 2.3 grados más elevada que la de finales del siglo XIX y duplica la media mundial.
Otro hecho. Una de las olas de calor marinas más severas en el planeta se desarrolla frente a las costas de Irlanda y Reino Unido, con temperaturas del agua de hasta 4 y 5 grados centígrados por encima de lo normal. Marine Heatwave Watch, de la NOAA, calificó este evento como una ola de calor marina de categoría 4, es decir, extrema.
Como a los científicos, a cualquier persona debe preocuparle el calor sofocante, porque se ha alcanzado y hasta rebasado momentáneamente el umbral del aumento de la temperatura establecido en el acuerdo climático de París en 2015, de 1.5 grados centígrados.
Así que quizá habría que imaginar lo que le espera a la humanidad y a todo ser vivo con un aumento de temperatura de entre dos y tres grados centígrados hacia 2030, 2050 y finales de siglo. Serán aún más comunes las olas de calor mortales, las sequías y los incendios forestales. Sumado a ello, las tormentas y las inundaciones se intensificarán como nunca.
El calor que hoy no nos deja dormir no es nada de lo que podría ocurrir a futuro.
