Océanos, origen de la evolución, en lucha contra el calor

Las imágenes de playas paradisíacas no sólo dominan en las campañas turísticas de un sinfín de destinos alrededor del mundo, sino también en las publicaciones de millones de personas en las redes sociales que funcionan como sus álbumes de recuerdos, lo cual es un ...

Las imágenes de playas paradisíacas no sólo dominan en las campañas turísticas de un sinfín de destinos alrededor del mundo, sino también en las publicaciones de millones de personas en las redes sociales que funcionan como sus álbumes de recuerdos, lo cual es un indicador de que los mares ocupan un lugar especial en la vida cotidiana. Sin olvidar que la vida en la Tierra se originó en los océanos y ésta no ha dejado de evolucionar.

Para muchos, el océano es un refugio de paz y un símbolo de la belleza natural, así como un destino idílico para la recreación, sólo recuerde esas sensaciones evocadoras que ofrecen el sonido de las olas rompiendo en la orilla o el Sol cayendo en un horizonte aparentemente infinito.

Sin embargo, la relación actual es superficial. Habrá quienes desconozcan la fragilidad y los desafíos críticos exacerbados por el cambio climático que enfrentan los océanos, que cubren más de 70% de la superficie terrestre y contienen 97% del agua del globo. Aproximadamente la mitad de la producción de oxígeno proviene de las aguas oceánicas y absorben algo así como 30% de las emisiones de dióxido de carbono.

Tanto en la superficie como en las profundidades se libra una lucha silenciosa. Los océanos son impactados por el cambio climático —desencadenado por las actividades humanas y la quema de combustibles fósiles— de muchas formas, todas ellas interconectadas y devastadoras.

El cambio climático altera la química de las aguas y su temperatura, las funciones de suministro de oxígeno y de sumidero de carbono, las corrientes, así como a los diversos ecosistemas y vida marinos. Esto pone en peligro a millones de especies que fueron prosperado a los largo de millones de años. Las poblaciones costeras también están siendo afectadas en su patrimonio y medios de vida, como las pesquerías, actividad que provee proteína al mundo. Una investigación publicada en AGU Advances, de acuerdo con The Guardian, señala que los océanos enfrentan una triple amenaza: olas de calor marinas, acidificación y bajos niveles de oxígeno en condiciones extremas. Indica que una quinta parte de la superficie de los océanos es vulnerable a esa triple amenaza provocada por la quema de combustibles fósiles y la deforestación.

Andrea Dutton, geóloga y científica climática de la Universidad de Wisconsin-Madison, entrevistada por el diario británico, explica que el calor desplaza a peces y otras especies hacia climas más adecuados para su supervivencia y “los océanos pagan otro alto precio por absorber enormes volúmenes de calor y dióxido de carbono procedentes de las emisiones de combustibles fósiles, de lo contrario, la atmósfera se calentaría aún más para las personas en tierra”. Sin los océanos, el calor que nos ha estado sofocando sería mucho peor, pero hay un límite. Mayo pasado fue el mes más cálido de la historia, marcando el duodécimo mes consecutivo de temperaturas récord, con un promedio global del aire en superficie de 0.65 grados centígrados por arriba de la media del periodo de 1991 a 2020 y la temperatura de la superficie del mar promedio fue de 20.93 grados centígrados, el valor más alto registrado para el mes, de acuerdo con el servicio de vigilancia climática Copernicus, de la Unión Europea.

Las aguas oceánicas calientes están blanqueando y matando los arrecifes de coral, organismos esenciales para la biodiversidad marina. Los corales en el Pacífico mexicano y en el golfo de California mueren por el exceso de calor.

Fay Crevoshay, directora de Comunicaciones y Políticas Públicas de Costa Salvaje, entrevistada por mi compañero Ernesto Méndez, dice que la elevación de hasta tres grados en la temperatura del océano Pacífico, a partir de mayo del año pasado en Bahías de Huatulco, Oaxaca, ocasionó que 92% de los arrecifes muriera. En el Caribe mexicano se registró un episodio masivo de blanqueamiento, con afectación entre 30 y 50% de los corales en Puerto Morelos, Cancún y Cozumel.

Sin embargo, relata Méndez en su reportaje publicado en estas páginas hace unos días, los corales de Cabo Pulmo, BCS, han sido más resilientes y son capaces de recuperarse.

El aumento de la temperatura en los océanos afecta las corrientes marinas, cruciales para el clima y la biodiversidad marina. En paralelo, el cambio climático exacerba la acidificación de los océanos, un fenómeno causado por la absorción de grandes cantidades de dióxido de carbono, que perjudica la capacidad de los organismos marinos para formar conchas y esqueletos de carbonato de calcio.

Los océanos son hogar de una impresionante variedad de vida, desde plancton, krill, delfines, tortugas hasta las majestuosas ballenas azules, cada especie desempeña un papel crucial en el equilibrio de los ecosistemas marinos. Sin embargo, muchas están en peligro debido al cambio climático. Los peces de aguas frías, como el bacalao y el salmón, están viendo disminuir sus poblaciones debido a las temperaturas más cálidas, afectando tanto a los ecosistemas como a las industrias pesqueras.

“La gente protege lo que ama” y Jacques Cousteau, biólogo, oceanógrafo y explorador, amó y estudió los océanos, la vida marina y los misterios de sus profundidades, pero, ¿cuánto está dispuesta a hacer la gente hoy para protegerlos?

Sylvia Earle, La Dama de las Profundidades (Her Deepness), oceanógrafa y exploradora residente de National Geographic, hace un mes dijo a Mongabay: “El clima está cambiando. La química del planeta está cambiando. Nuestro sistema de soporte vital está en riesgo. Por lo tanto, estamos en riesgo”.

Así que antes de subir a las redes sociales una imagen de las olas rompiendo en la orilla de la playa, piense en todo lo que los océanos hacen para que la humanidad continue su paso.

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